Hermosillo, Sonora a 25 de agosto de 2025.
Con el título de Configuración de la Urbanización y gentrificación del espacio territorial. Estudio de caso de lotes campestres en Hermosillo, Sonora 2022–2025, José Enrique Romandia Matuz presentó su tesis doctoral en Ciencias Sociales el pasado 22 de agosto de 2025 en el Auditorio Gilberto Gutiérrez Quiroz.
Objetivos de la investigación
Este estudio se llevó a cabo teniendo como objetivo central de la investigación el “analizar el proceso de expansión urbana en la periferia rural de Hermosillo, particularmente a través del estudio de las urbanizaciones campestres en el periodo 2000–2025.” Para ello, se considera la influencia de los imaginarios sociales de los actores involucrados, las tendencias territoriales y los efectos en la dinámica comunitaria.
El joven investigador precisó que la ciudad de Hermosillo, capital del estado de Sonora, ha experimentado en las últimas décadas un proceso de expansión urbana acelerada, que no solo ha redefinido sus límites geográficos, sino también sus dinámicas sociales, económicas y ambientales. Este estudio de caso de lotes campestres en Hermosillo, Sonora ofrece una mirada interdisciplinaria al fenómeno de las urbanizaciones campestres, su impacto en la configuración territorial y sus implicaciones a futuro.
Se
destacan como objetivos específicos:
· Identificar
los motivos principales que impulsan la adquisición de este tipo de viviendas.
· Caracterizar
las urbanizaciones campestres en Hermosillo.
· Reconocer las tendencias de desarrollo y expansión de estos complejos.
Principales hallazgos
Romandía Matuz, joven profesional sonorense con una trayectoria consolidada en el ámbito de la administración pública y las ciencias sociales, combina la docencia, la investigación y la gestión institucional.
Su formación académica desarrollada en la Universidad de Sonora comprende estudios de Licenciatura en Administración Pública durante el periodo 2014-2018. Posteriormente realizó estudios de Maestría en Ciencias Sociales de 2021 a 2023. Simultáneamente cursó la Carrera técnica en Contabilidad General en el ITAEM (2021-2024).
Con la investigación en comento, el investigador culminó sus estudios realizados de 2023 a 2025 en el Posgrado Integral de Ciencias Sociales, alcanzando el grado de Doctor en Ciencias Sociales.
Uno de los aportes más relevantes de la investigación es la explicación de las motivaciones sociales y simbólicas que llevan a los habitantes a buscar un espacio campestre. Más allá de la inversión económica, estas urbanizaciones representan un refugio frente a la vida urbana: la posibilidad de reconectarse con la naturaleza, escapar del ruido y la contaminación, y acceder a un ambiente de tranquilidad y pertenencia.
El estudio confirma que el fenómeno responde a un imaginario social colectivo que asocia la vida campestre con calidad de vida, descanso y contacto con el medio natural. A esto se suman factores económicos como el precio relativamente accesible de los lotes en comparación con el suelo urbano consolidado, así como la existencia de esquemas de financiamiento flexibles que han permitido su proliferación.
En términos territoriales, se identifica que la ciudad presenta una morfología urbana difusa, fragmentada y con notables desigualdades espaciales, resultado de un crecimiento horizontal poco regulado. En este contexto, se precisa, las urbanizaciones campestres han emergido como una forma de peri-urbanización que desplaza la frontera urbana y reconfigura el paisaje natural.
Impactos ambientales y sociales
El trabajo señala dos grandes dimensiones de impacto: por un lado, se genera un impacto físico-ambiental, ya que la inserción de estas urbanizaciones en áreas naturales altera el paisaje y genera una transformación ecológica, evidenciada en la introducción de especies vegetales ajenas al ecosistema desértico y la fragmentación de hábitats. Por otra parte, en el plano social y territorial, se observa que las urbanizaciones campestres no solo modifican la vida comunitaria, sino que refuerzan procesos de segregación social y de gentrificación rural; gran parte de estos proyectos se ubican en terrenos de origen ejidal, lo que implica un desplazamiento simbólico y material de comunidades rurales a favor de sectores urbanos con mayor poder adquisitivo.
De manera indirecta, estas dinámicas también generan retos para la gestión de servicios públicos (agua potable, alcantarillado, recolección de basura), pues muchos de estos desarrollos no cuentan con regularización plena, lo que complica su integración a la planeación municipal.
Asimismo, desde el punto de vista económico, estos procesos conllevan una especulación inmobiliaria que encarece el suelo, creando una “burbuja” que dificulta el acceso a vivienda digna para sectores populares. Incluso, se puede observar que muchos de estos desarrollos carecen de certeza jurídica o de servicios básicos como agua, drenaje y alumbrado, lo que complica su integración en la planeación municipal.
Tendencias de desarrollo
Romandia Matuz se ha desempeñado como docente en la Universidad de Sonora; también ha incursionado en programas de posgrado en la Universidad Unilíder en el área Económica Administrativo.
Su trabajo académico incluye publicaciones y escritos centrados en la transparencia como herramienta contra la corrupción, el papel de la ética y la ciudadanía en la consolidación democrática, así como estudios vinculados al gobierno abierto y la rendición de cuentas. Ha trabajado en investigaciones relacionadas con la dinámica territorial y la producción del espacio urbano, aportando perspectivas críticas sobre fenómenos como la expansión de urbanizaciones campestres y su impacto en el desarrollo urbano.
En su investigación doctoral se destaca que el estudio de campo realizado revela que existen más de un centenar de proyectos campestres en Hermosillo, muchos de ellos en vías de regularización. Esta tendencia responde tanto a la demanda habitacional derivada del déficit de viviendas urbanas como al atractivo simbólico del espacio campestre.
Además, se advierte que, de continuar este ritmo, las urbanizaciones podrían constituir una barrera al crecimiento horizontal de la ciudad, obligando a replantear el modelo de desarrollo hacia formas más compactas y verticales.
Conclusiones
La investigación de Romandia Matuz concluye que las urbanizaciones campestres son más que un fenómeno inmobiliario: representan un subproducto de la fragmentación urbana y de la búsqueda social por nuevas formas de habitar. Su auge evidencia la incapacidad de la planeación urbana tradicional para ofrecer alternativas sostenibles y equitativas.
Entre los hallazgos clave que
destaca el investigador se plantea que:
· El
fenómeno se sostiene en motivaciones subjetivas, emocionales y simbólicas.
· Existe
una relación directa entre las urbanizaciones campestres y la percepción social
de naturaleza, tranquilidad y descanso.
· La
falta de certeza jurídica y de planeación adecuada genera problemas
estructurales a futuro.
· Este proceso de expansión puede desembocar en dinámicas de gentrificación rural, desplazando a poblaciones locales y consolidando desigualdades.
La tesis enfatiza la necesidad de reformular la planeación urbana y territorial en Hermosillo bajo principios de sustentabilidad, integración social y equidad. Concluye que solo de esta manera será posible evitar que la periferia se convierta en un espacio fragmentado, insostenible y excluyente.






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