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viernes, 7 de octubre de 2022

Un brillante camino el de las Artes desde la Universidad de Sonora

Esculturas de Alfredo Velarde González

Hermosillo, Sonora a 7 de octubre de 2022.

Trabajo publicado en el Portal de la Universidad de Sonora, con el título Ensalza académico el impulso del arte en la Unison, el 7 de octubre de 2022.

En el marco del 25 Aniversario del Programa de la Licenciatura en Artes Plásticas, se llevó a cabo la conferencia “La enseñanza de las Artes en la Universidad de Sonora. Expresión, oficio y sentido” presentada por el profesor universitario Arturo Ordaz Alvarez.

Al inicio de sus reflexiones, el académico, expuso que la exposición de ideas fue estructurada en dos partes, una, relativa al contacto personal con los estudios, primero en la Academia de Artes Plásticas y, luego, como estudiante del programa de la Licenciatura en Artes Plásticas; agregó que la segunda parte se refería a los componentes del proceso educativo de las artes plásticas en nuestra alma mater.

Destacó que, desde los primeros años de vida de la Universidad de Sonora, se impulsaron diversos proyectos de educación artística. Puntualizó que “En la primera década de vida de nuestra casa de estudios se impulsó la creación de las academias de artes, música, danza, teatro y, por supuesto la de la Academia Libre de Dibujo y Pintura en 1948.” Precisó que, al remontarse a este punto de partida de nuestra Universidad es para destacar que, desde su origen hasta la actualidad, el compromiso con el desarrollo de estos espacios y expresiones culturales ha sido una constante.

Profesor José Balderrama Luque

Además, enfatizó que tanto en las Academias de Artes, así como en las aulas y talleres de los programas académicos que brinda la Universidad, se constata cómo los empeños formativos se traducen en expresión, sentido y oficio que ponen de relevancia la creatividad y compromiso de profesores y estudiantes.

El también investigador del programa de la Licenciatura en Administración Pública recordó su primer encuentro con el mundo de las artes plásticas que los maestros de la Academia universitaria llevaron a su natal Ciudad Obregón. Señaló que esa exposición lo motivó a realizar estudios paralelos en el campo de la Economía y en el de la Cerámica y la Escultura.

Profesor Ciro Sotelo Cruz

En su presentación, hizo referencia a que aquella época la vivió tanto en las aulas universitarias como en los talleres ubicados en los sótanos del majestuoso edificio del Museo y Biblioteca central. De esta manera, recordó que grandes artistas plásticos fueron los que lo guiaron en el trabajo artístico, tales como Ciro Sotelo Cruz y Alfredo Velarde González.

Profesor Alfredo Velarde González

Señaló que durante esos años tuvo la inolvidable experiencia de conocer a figuras relevantes del arte en sus diferentes disciplinas, como la maestra Emiliana de Zubeldía en la música, a los maestros Alberto Estrella y Jorge Velarde; así como a los profesores Oscar Carrizosa y Arturo Merino, en los escenarios teatrales; y también a la prestigiada maestra Martha Bracho y a la maestra Beatriz Juvera, o bien al profesor Xicoténcatl Díaz de León en el campo de la danza clásica, moderna y folklórica, respectivamente.

Profesora Emiliana de Zubeldía e Inda

Profesora Martha Bracho

Por supuesto, destacó que en el ámbito de las Artes Plásticas fue significativo conocer y admirar el trabajo de profesores que forjaron el reconocimiento de nuestra Universidad como un espacio propicio para la cultura y las artes; maestros como Gustavo Ozuna, Mario Moreno, Manuel Romo, Adán Romero, Vincent P. Rascón y el maestro Enrique Rodríguez.

Profesor Arturo Merino
Profesor Oscar Carrizosa

También, reconoció la labor del maestro Luis Enrique García, quien, junto a ellos, trató siempre de dar la mejor dirección a todos estos espíritus creativos, coordinando en aquellos tiempos el Instituto de Bellas Artes, al cual estaban adscritas las diferentes academias.

El académico aseveró que “todos ellos seguían cultivando la labor iniciada por el maestro escultor Francisco Castillo Blanco, por el pintor español Higinio Blat, por el muralista Héctor Martínez Arteche, por el profesor Francisco Romero Meneses y por el maestro José Balderrama.”

Profesor Luis Enrique García

En otro momento de la conferencia, hizo referencia a la transición que se dio de las antiguas Academias a la institucionalización de los programas educativos al crearse el Departamento de Bellas Artes. Señaló que fue un honor el haber participado, ya en calidad de académico universitario, en las comisiones que en diversos periodos se constituyeron para regularizar la situación laboral de los profesores de Bellas Artes y de Deportes, así como en el trabajo para evaluar los programas educativos de dicho Departamento. Destacó el papel relevante que realizó el Profesor Fernando Cota Madero, quien coordinó y dio rumbo a esas comisiones.

El profesor Ordaz Alvarez transmitió a los asistentes su experiencia como estudiante del programa de la Licenciatura en Artes Plásticas, expresando que él siguió la especialidad de Escultura. Planteó que este encuentro duró poco más de cinco años, incluido el tiempo implicado en la realización de la tesis profesional. Precisamente, señaló que “obtuve el título de Licenciado en Artes Plásticas con la aprobación en sesión pública de la tesis: Escultura sonorense. Aportaciones de la Licenciatura en Artes Plásticas de la Universidad de Sonora, trabajo que más adelante fue publicado en la Colección La mirada del búho de la misma Universidad.

En su análisis de los componentes del proceso educativo en el ámbito de las Artes Plásticas, comentó sobre los diversos planes impulsados desde las Academias, haciendo referencia a los planes de 1951, 1971, 1980 y 1984. Señaló que, con la creación del Departamento de Bellas Artes, posteriormente se formalizó el Plan de estudios de la Licenciatura en Artes, Opción Artes Plásticas de 1997, el cual sería sustituido por el plan vigente que date del año 2002.

Profesor Enrique Rodríguez

Profesores Vincent P. Rascón y Ciro Sotelo Cruz

Para hacer referencia del profesorado, el profesor Ordaz Alvarez, advirtió que su análisis lo haría en relación a los profesores de la especialidad de Escultura, trazando una línea de tiempo ininterrumpida que se originó con el maestro chiapaneco Francisco Castillo Blanco, quien se incorporó a la planta docente en el momento de la fundación de la Universidad de Sonora. Recordó que a diez años de haber sido fundada la Universidad de Sonora, retornó a Sonora el escultor José Balderrama Luque, quien recién había concluido sus estudios en la prestigiada Academia de San Carlos.            

“Llegarían después los profesores Enrique Rodríguez Zazueta y Ciro Sotelo Cruz, quienes fueron pilares fundamentales de la Academia de Bellas Artes durante las décadas de los setenta y ochenta. Entre los alumnos del maestro Rodríguez destacó el joven originario de Moctezuma Alfredo Velarde González, quien sería el relevo generacional de los noventa, cuando se estructura el proyecto de la Licenciatura en Artes Plásticas de la Universidad de Sonora”, afirmó el investigador. Concluyó diciendo que a esta línea de maestros escultores se ha sumado el egresado de la primera generación de la Licenciatura, el profesor Hugo Darío Ruiz Rosas.

Caballero Águila. Piedra. AOA

En la parte final de la conferencia, el académico analizó al estudiantado de este programa universitario, apoyado en los resultados de una encuesta aplicada a egresados de la especialidad de escultura y de los diferentes estudios de la Dirección de Planeación de la Universidad. Puntualizó que en ellos se constata la importancia de este programa educativo, de la sólida formación de sus estudiantes, de las posibilidades profesionales y laborales que brinda a los egresados, así como el reconocimiento que éstos hacen de la universidad, sus estudios y de sus profesores.

A manera de conclusión, exhortó a los estudiantes de este programa educativo para asumir el compromiso con su Universidad y su carrera, preparándose teóricamente, como creadores y ejecutores de su especialidad, con lo valores que la Universidad les inculca: respeto, compromiso y profesionalismo.

Fauno. Terracota. AOA

martes, 6 de abril de 2021

Ciro Sotelo Cruz y su trascendente obra

Ciro Sotelo Cruz. Tinta sobre papel. AOA


Hermosillo, Sonora a 6 de abril de 2021.

El profesor Ciro Sotelo Cruz formó parte de la comunidad universitaria que consolidó la Academia de Artes Plásticas de la Universidad de Sonora y, posteriormente participó en la fundación de la Licenciatura en Artes Plásticas de la misma institución educativa.

Originario de la Cd. de Caborca, Sonora, inició sus estudios de Artes Plásticas en la Academia de Artes Plásticas de la Universidad de Sonora. Posteriormente, realizó estudios en el Instituto de Bellas Artes de la Ciudad de México, en la Escuela de Artes Plásticas de La Esmeralda.

Perfeccionó su formación la Universidad de Arizona en Tucson y en el Colegio de San Mateo en California, donde realizó cursos de Escultura y Cerámica.

Su labor docente la realizó en la Academia de Artes Plásticas de la Universidad de Sonora, siendo uno de los pilares fundamentales de la Academia durante las décadas de los setenta y ochenta. Posteriormente, impartió clases en la Licenciatura en Artes Plásticas de la misma institución.

Para dar a conocer parte de su obra artística, se ha recuperado un fragmento del tercer capítulo del libro Escultura sonorense. Aportaciones de la Licenciatura en Artes Plásticas de la Universidad de Sonora. Se trata de un inventario de obras que se ubican en recintos y en espacios públicos del campus de la Universidad de Sonora.


Escudo de la Universidad de Sonora

Escudo de la Universidad de Sonora. S / F. Relieve. Madera.  100 x 90 cm.

Sala de Juntas de la Junta Universitaria de la Universidad de Sonora

En sus orígenes, la Universidad de Sonora empleó el escudo nacional como imagen de identidad institucional. En 1945 el Dr. Domingo Olivares, miembro de la Mesa Directiva de la joven Universidad, propuso al Ing. Francisco Antonio Astiazarán, segundo Rector de la Universidad, la conveniencia de crear el escudo y lema universitarios.

La idea sobre estos emblemas fue desarrollada por el mismo rector Astiazarán. La concreción del diseño del escudo se debió al artista plástico Francisco Castillo Blanco, quien fue comisionado para esa labor. 

En 1962 el Rector Moisés Canale sugirió la modernización radical de los emblemas universitarios; esta propuesta no fue aceptada por la comunidad universitaria, por lo que no hubo cambios al escudo en el sentido que se proponía. La única modificación hecha desde su creación la llevó a cabo el maestro Ciro Sotelo Cruz, quien agregó las guirnaldas de naranjos a los lados del escudo y se encerró en un círculo; también se incorporó el nombre de la Universidad de Sonora y el año de su fundación en 1942.

La talla en madera del Escudo universitario que realizó el maestro Ciro Sotelo Cruz fue ubicada en la Sala de Juntas del H. Consejo Universitario. En 1991, con la aprobación de la Ley 4 de la Universidad de Sonora, se definió que la máxima autoridad Universitaria es la H. Junta Universitaria; esta instancia de gobierno ocupa el recinto del Consejo, celebrando allí sus reuniones de trabajo. 

Colocado en la pared sur del recinto, el Escudo tallado por el maestro Sotelo Cruz preside solemnemente el trabajo del máximo órgano de gobierno de la Universidad.

 

Murales de El sol y La luna

El sol y La luna son dos murales cerámicos elaborados por el escultor Ciro Sotelo Cruz como parte de los trabajos de rehabilitación del Teatro de la Universidad de Sonora reabierto en 1979. El edificio del Museo y biblioteca fue inaugurado en 1948.

El recinto del teatro, recibió en 1982 el nombre de Emiliana de Zubeldía, en reconocimiento a los méritos de la respetada maestra. Con la remodelación interior del teatro, también se hicieron cambios en el vestíbulo, el cual se engalanó con el mural del maestro Sotelo Cruz.

El sol, llamado también, El día, es el mural que se encuentra en el lado oriente del vestíbulo, La luna, conocida como La noche, se ubica en el lado poniente. La obra del maestro Sotelo Cruz fue realizada en los talleres de la Academia de Artes Plásticas, donde la modeló en barro, las seccionó para su quema en los hornos de cerámica y posteriormente incorporó la policromía que presentan. Ambos cuerpos celestes tienen profundo significado sobre los ciclos de la vida, de acuerdo con la filosofía cultivada por el escultor.


El Día -El Sol-. La Noche -La Luna-

Mural en Relieve. 1978. Cerámica policromada. 210 x 160 cm. cada uno 

Sala de Juntas de la Junta Universitaria de la Universidad de Sonora

 

«En la Confessio Fraternitatis, que fue una de las primeras obras públicas emitidas por la Orden Rosacruz en el siglo XVII, hubo una declaración en el sentido de que el mundo debe despertar de su estupor e ir más allá, para encontrarse con el sol de la mañana. Durante esos días, había un interés en el conocimiento y en el aprendizaje. Los hombres tenían visión; ellos pudieron ver y muchos de ellos buscaron la luz. Pero el Confessio significaba más que eso; significaba que al ir más lejos para encontrar el sol y despertar de su estupor, el mundo alguna vez tendría una comprensión de sí mismo y de su propósito. Ciertamente, hoy en día, la humanidad todavía tiene una gran necesidad de comprensión, incluso con toda la luz y el conocimiento que tenemos.»

The sanctuary of self. Ralph M. Lewis

 

 

Emiliana de Zubeldía e Inda


Pianista, compositora y maestra vasca, Emiliana de Zubeldía e Inda es un referente de la cultura musical de Sonora de la segunda mitad del siglo XX y un personaje emblemático de la Universidad de Sonora, institución a la que ha quedado ligada su fructífera labor académica.

 

Emiliana de Zubeldía e Inda. 1987

Busto. Bronce. 75 x 42 x 35 cm.

Plaza Emiliana de Zubeldía de la Universidad de Sonora

 

Vinculada a la Universidad de Sonora desde el otoño de 1947, su labor académica comprendió los cursos de historia de la música, solfeo y piano; la maestra de Zubeldía fundó y dirigió el coro universitario. La maestra falleció el 26 de mayo de 1987.

 

Ubicado en la Plaza Universitaria que lleva su nombre, el busto de la maestra Emiliana de Zubeldía fue elaborado en 1987 por el maestro Ciro Sotelo Cruz. La obra fue vaciada en bronce y reposa sobre un pedestal en el que se escribió el nombre de la maestra y se colocaron reproducciones del escudo universitario y notas musicales; este pedestal fue obra del también maestro escultor universitario Alfredo Velarde González.

 

«Todo lo que yo he hecho es cumplir con mi deber y mi vocación, y por ello, como ya dije, no tiene ningún mérito; mérito tuviera cuando no queriendo hacer las cosas las hiciera.»

Emiliana de Zubeldía

 

Gustavo Hodgers Rico

La escultura que honra la trayectoria de Gustavo Hodgers Rico es un busto vaciado en bronce que fue elaborado por el maestro Ciro Sotelo Cruz en 1989. Esta obra plástica fue ubicada a la entrada del Estadio de béisbol universitario que desde 1983 lleva el nombre del notable deportista y formador de generaciones de deportistas universitarios.


Gustavo Hodgers Rico

1989. Busto. Bronce. 70 x 40 x 35 cm.

Estadio de Béisbol Universitario Gustavo Hodgers Rico de la Universidad de Sonora

Nacido en Magdalena de Kino en 1934, el profesor Hodgers Rico fue estudiante de la Escuela de Contabilidad y Administración de la Universidad de Sonora. Destacó como jugador de los equipos universitarios de basquetbol, volibol, softbol y béisbol, logrando diversos campeonatos estatales y nacionales.  

Desde 1953 fungió como entrenador de béisbol, softbol, basquetbol, atletismo y volibol femenino. El profesor Hodgers Rico falleció dos meses después de haber sido reconocida su trayectoria otorgando su nombre al estadio universitario de béisbol.

El busto realizado por el maestro Sotelo Cruz se presenta a la manera clásica, en proporciones de tipo heroico que son evidentes por el trato dado al cuello del destacado deportista. La escultura se encuentra colocada en una pared forrada en piedra blanca y cuenta al frente con una asta bandera.

 

Herminio Ahumada Ortiz

Para honrar a uno de sus principales fundadores, la Universidad de Sonora guarda en la pared sur del atrio del edificio de Rectoría las cenizas de don Herminio Ahumada. En ese lugar, en 1998, se colocó una placa conmerorativa del centenario de su natalicio, la cual fue modelada por el maestro escultor Ciro Sotelo Cruz.

 

Herminio Ahumada Ortiz. 1998

Relieve. Bronce. 70 x 100 cm.

Edificio de la Rectoría de la Universidad de Sonora

 

Herminio Ahumada es un sonorense distinguido que fue precursor y fundador de la Universidad de Sonora. Originario de Soyopa, suya fue la idea de fundar la Universidad de Sonora, la cual cobijara los anhelos de formación profesional de la juventud sonorense. El Congreso estatal aprobó en el año 1938 el proyecto de creación de la Universidad, el cual se concretó cuatro años después, cuando el 12 de octubre de 1942 abrió sus puertas a la primera generación de universitarios.

Reconocido abogado y deportista, Ahumada destacó en la política y en la dirección de organismos deportivos asociados al olimpismo. Fue diputado federal y el primer dirigente del Comité Olímpico del país. El maestro Sotelo representó al Lic. Ahumada de perfil, teniendo como fondo la fachada de la Rectoría de la Universidad. En la leyenda de la placa se alude a su relevante papel en la creación de la Universidad; también se anotan los años de su nacimiento y muerte: 1897-1983.

 

«La creación de la Universidad de Sonora en mi tiempo se nos ocurrió a sonorenses que vivíamos en la ciudad de México. ¿Cómo no se le ocurrió a uno de los hijos de la chingada que vivían aquí atender el asunto de la educación superior?»


Herminio Ahumada. Fragmento de entrevista

Publicada en Carlos Moncada Ochoa. Historia General de la Universidad de Sonora. Tomo I

 

 

martes, 9 de marzo de 2021

El estudio de las Artes Plásticas en México y en Sonora

Torso femenino. Pintura al Pastel. AOA
 

Hermosillo, Sonora a 9 de marzo de 2021.

Fragmento del primer capítulo del libro Escultura sonorense. Aportaciones de la Licenciatura en Artes Plásticas de la Universidad de Sonora. Colección “La Mirada del Búho” No. 6. Departamento de Desarrollo y Producción Editorial de la Universidad de Sonora. Universidad de Sonora, México, 2020. ISBN de la Colección: 978-607-518-130-1; ISBN: 978-607-518-364-0.

En su Conferencia pronunciada en la Universidad de Edimburgo en 1931, el reconocido filósofo y crítico de arte inglés Herbert Read (2010) reflexionó en torno al derrotero del estudio del Arte y en particular acerca de los programas universitarios de aquellos años. Destacaba la ventaja de las universidades alemanas sobre las inglesas en cuanto a los estudios de Doctorado en Historia del Arte. Así también, reflexionaba sobre dos problemas relativos al estudio del arte: ¿cómo influye el estudio del arte en la vida práctica del estudiante?, y ¿qué efecto que tiene sobre la función adecuada del arte en la educación? Insistió que el estudio del Arte universitario debe ser vocacional.

Recuperando la experiencia alemana, la educación de la Cátedra de Bellas Artes, planteó el erudito inglés, habría de comprender 3 métodos: primero, partir de la actividad subjetiva de apreciación del arte: que es la estética propiamente hablando; segundo, es puramente objetivo: se ocupa de la obra de arte misma: técnicas anatomía de la forma, etc. Se refiere a la Ciencia general del Arte; y, el tercero es el Método histórico.

Herbert Read. Grabado sobre papel. Edgar Holloway. 1934

Haciendo énfasis en el desarrollo de una formación integral de los estudiantes desde el nivel preescolar, donde los cursos de Artes jugarían un papel fundamental, Read concluyó que los estudios universitarios fundados en la estética tienen un campo experimental limitado; y que la enseñanza erudita del arte (Historia y Teoría del Arte) haya propiciado que cada año egresaran estudiantes cuya profesión no es absorbida por la sociedad, convirtiéndose en un profesionista carente de adaptabilidad social y carente de un científico profesional económicamente justificado.

Con el fin de desarrollar y adiestrar los hábitos de aprensión artística estética, considera que la apreciación de las Bellas Artes es el método más objetivo, más práctico e infinitamente el más valioso, puesto que: 1) existe la significación de las bellas artes en la cultura general de una nación, y 2) existe en las bellas artes una cualidad especial que no sólo explica esa importancia, sino que nos permite aprehenderla en forma peculiarmente directa.

La educación artística en nuestro país, por su parte, tiene antecedentes longevos; se remontan a fines del siglo XVIII, cuando en 1781 se funda la Real Academia de San Carlos de las Nobles Artes de la Nueva España. De esta manera se dio respuesta a las autoridades de Casa de Moneda en Nueva España de formar con grabadores para apuntalar la producción y acuñación de moneda.  Auspiciada por el Estado, la naciente academia inició cursos de las Tres Nobles Artes de San Carlos: arquitectura, pintura y escultura. 

Academia de San Carlos

Los acontecimientos que ocurrieron a lo largo del Siglo XIX tuvieron repercusiones en la normalidad con la que pudo haberse dado la vida académica de esta institución. Destacan en un principio las aportaciones del escultor y arquitecto Manuel Tolsá y a fines de ese siglo la presencia del pintor José María Velasco.

Es en el siglo XX cuando se incorpora a la Universidad Nacional Autónoma de México como Escuela Nacional de Bellas Artes. Para el año de 1929 se divide en la Escuela Nacional de Arquitectura y Escuela Central de Artes Plásticas, convirtiéndose cuatro años después en la Escuela Nacional de Artes Plásticas. Será en 1970 cuando por iniciativa de reconocidos profesores se proponen los estudios de la Licenciatura en Comunicación Gráfica, la cual se formalizó en 1975. 

Durante los noventa, esta carrera cambió de nombre y plan de estudios, pasando a ser la Licenciatura en Diseño y Comunicación Visual. En 2014 se crea la Facultad de Artes y Diseño, que cubre el espacio de la antigua Escuela Nacional de Artes Plásticas: la Facultad contempla cuatro licenciaturas (Artes Visuales, Arte y Diseño, Diseño y Comunicación Visual, y Cinematografía) y cursos de posgrado.

Escuela Nacional de Artes Plásticas

La otra gran institución de enseñanza de Arte en nuestro país es la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado (ENPEG), La Esmeralda, una universidad incorporada al Instituto Nacional de Bellas Artes. Originalmente sus servicios educativos consistían en talleres gratuitos y abiertos a todo el público. La fundación en 1927 de la Escuela libre de Escultura y Talla Directa en el Exconvento de la Merced es el primer antecedente de esta universidad. En la década de los treinta, la escuela se cambió al Callejón de la Esmeralda.

En 1943 se desarrolló el primer plan de estudios aprobado por la Secretaría de Educación Pública, y se dio reconocimiento oficial como Escuela de Artes. Posteriormente, se estructuró un Plan Profesional de Pintor, Escultor y Grabador, el cual cambió en 1984 a la Licenciatura en Artes Plásticas con acentuación en Pintura, Escultura y Grabado.

En 2007 entró en vigor el Plan de estudios de la Licenciatura en Artes Plásticas y Visuales, con el objetivo de «formar profesionales en la producción de las artes plásticas y visuales con capacidad para desarrollar un lenguaje con sustento conceptual acorde a su momento histórico y cultural, el cual les permita integrarse a circuitos de formación, difusión y circulación de las artes plásticas y visuales.» (La Esmeralda. Plan de Estudios, 2007: 3)

El Plan (2007: 23) contemplaba que el egresado se asumiría como un «…productor visual que desarrolle un discurso que en su construcción vincule con elocuencia la investigación teórico conceptual con las habilidades del manejo plástico-visuales.» Además, se propuso que el ejercicio de la producción visual constituiría parte fundamental de su formación, por lo que tendría que contar «…con las herramientas teóricas y prácticas que le permitan incursionar en el campo profesional, confrontándolo ante los diversos circuitos de circulación del arte, así como en la continuidad con estudios superiores ligados a las artes plásticas y visuales.»

La Esmeralda

Diez años después, se replanteó el plan de estudios como Licenciatura en Artes Visuales, definiendo su objetivo general en el sentido de «Formar profesionales capaces de realizar una intervención creativa y consecuente en la sociedad desde las artes visuales, con sustento conceptual acorde a su momento histórico y cultural, dispuestos a integrarse a circuitos de formación, difusión y circulación de las artes y de la cultura en la sociedad y afectar positivamente el desarrollo de las mismas.» (La Esmeralda. Plan de Estudios, 2017: 7)

Por su parte, el perfil de egreso, en comparación con el definido en el plan anterior, se complejizó, agregándose elementos relativos a competencias emocionales, de expresión y comunicación, así como de trabajo colaborativo; desde esta perspectiva, se concibió en considerar que los egresados de esta institución

«…tendrán la capacidad de incidir de forma creativa, con conciencia y visión en diversos campos de la sociedad. Deben contar con las herramientas teóricas y prácticas dentro del campo de las artes visuales además de contar con una inteligencia emocional y creativa desarrollada para permitirles concebir y llevar a cabo soluciones innovadoras tanto en su propio quehacer como en su incursión en el campo profesional. Esto implica que sepan articulares por escrito, verbalmente y por medio de la producción. Demostrará que tiene la capacidad de crear y aprovechar oportunidades profesionales, idear y gestionar proyectos, formar equipo y saber resolver conflictos, Deben egresar con la capacidad de ser agentes de cambio creativos y responsables con respecto a la sociedad de la que forman parte.» (La Esmeralda. Plan de Estudios, 2017: 45)

En Sonora, los antecedentes de las acciones de formación artística se remontan al año de 1950, cuando se funda Escuela de Dibujo de Artes Plásticas, que posteriormente se convertiría en la Academia de Artes Plásticas, a la par de la Academia de Arte Dramático, la Academia de Danza y la Academia de Música.

A partir de 1991, con la creación de la Ley 4 Orgánica de la Universidad de Sonora, se crea la División de Humanidades y Bellas Artes, integrada por los Departamentos de Letras y Lingüística, y de Bellas Artes; paralelamente se dio un proceso de nivelación de la planta de profesores, pasando algunos de ellos a realizar estudios de secundaria y preparatoria abierta, y, posteriormente, realizar estudios profesionales, con base en un convenio de colaboración suscrito con la Universidad Autónoma de Chihuahua.

Primera sede de la Licenciatura en Artes Plásticas al interior del campus de la Universidad de Sonora

En 1997 se aprobó el Plan de Estudios de la Licenciatura en Artes. En él se contemplaron cuatro áreas de formación artística: Artes Plásticas, Danza, Música y Teatro. Como objetivo de la Licenciatura se propuso «…formar profesionales ejecutantes capaces de transmitir y generar conocimientos relativos al área de su especialidad, con sólida formación teórica, metodológica y práctica que les permita incorporarse al mercado de trabajo regional, nacional e internacional con alto nivel de competitividad.» (Licenciatura en Artes. Plan de Estudios, 1997: 2) De acuerdo con esta orientación formativa, al concluir sus estudios con duración de diez semestres, los ejecutantes profesionales de las Artes Plásticas recibirían los títulos de Pintor, Grabador o Escultor.

En el diagnóstico para elaborar el Plan de Estudios de la Licenciatura en Artes Plásticas de 2008, se apuntó que entre las consideraciones que se asumieron al formular el Plan 1997, se planteó que

«…la enseñanza de las artes se constituye como una necesidad vital para el desarrollo de la sociedad y de cada uno de los individuos que la conforman, a través de las artes se promueve el desarrollo de la sensibilidad, la percepción, el sentido estético, la imaginación, la creatividad, la comunicación y la capacidad de emocionarse, por lo que el arte, es un elemento que integra y define al ser humano.» (Licenciatura en Artes Plásticas. Plan de Estudios, 2008: 7)

De allí que entre los objetivos específicos del Plan se propuso formar profesionales de las artes visuales con los conocimientos teóricos y del oficio para comprender y producir obras plásticas, mediante el manejo de un lenguaje plástico que les permita integrarse establecer comunicación con el entorno social.

Durante el ciclo escolar 2008-2 se reformó el plan de estudios enmarcándolo en las disposiciones del nuevo modelo educativo de la Universidad y transformando el programa a Licenciatura en Artes Plásticas, con las especialidades de pintura, escultura y grabado.

Esta propuesta consolidó la perspectiva formativa iniciada diez años antes. El objetivo general del Plan de estudios, sin precisar el término de ejecutante profesional, reafirmó la intención de impulsar la formación de capacidades tanto teóricas como prácticas para el desarrollo profesional de los egresados; se definió en términos de:

«Formar profesionales de las artes plásticas: Capaces de desempeñarse en las funciones de creación, enseñanza, capaces de contribuir a la formación de artistas plásticos y el conocimiento artístico. Con el dominio de las herramientas suficientes para poder trasmitir de manera adecuada sus conocimientos artísticos.» (Licenciatura en Artes Plásticas. Plan de Estudios, 2008: 18)

Sede de la Licenciatura Artes Plásticas de la Universidad de Sonora

En esta propuesta se fue más allá (Licenciatura en Artes Plásticas. Plan de Estudios, 2008: 18-19), enriqueciendo los intereses del estudio de este programa educativo en términos de la creación plástica, de la habilitación de los egresados para su enseñanza, o bien para llevar a cabo trabajos de investigación, participar en la gestión del arte y la cultura, incluso en la promoción y capacitación de los estudiantes para incursionar en estudios de posgrado.

Resulta relevante el énfasis que este Plan hace en términos comportamentales, pues incorpora entre sus objetivos particulares el «Fomentar en el estudiante actitudes que lo lleven a ejercer la profesión de manera responsable, reflexiva, tolerante y bajo un estricto apego ético.» (Licenciatura en Artes Plásticas. Plan de Estudios, 2008: 18)

Al proponer el perfil de egreso se sumó a estas intenciones del Plan de estudios el compromiso social del artista plástico, en cuanto que se le considera como «…un profesional creativo que hace uso adecuado de las herramientas y materiales específicos de su profesión, con gran sensibilidad para comunicarse a través de la práctica artística y con bases para transferir conocimientos. Tiene la capacidad para resolver los problemas planteados por el entorno económico y social.» (Licenciatura en Artes Plásticas. Plan de Estudios, 2008: 19) Definido así el perfil de egreso, se reitera el interés que se tiene en cuanto a la función profesional como transmisor de conocimientos, es decir, un profesional con capacidades para las labores académicas.


Referencias:

Escuela Nacional de Pintura y Escultura "La Esmeralda": http://www.esmeralda.edu.mx/

Facultad de Artes y Diseños, UNAM: http://www.fad.unam.mx/

Ley Número 4 Orgánica de la Universidad de Sonora. 26 de noviembre de 1991.

Plan de Estudios de la Licenciatura en Artes Plásticas 1997.

Plan de Estudios de la Licenciatura en Artes Plásticas 2008.

Plan de Estudios de la Licenciatura en Artes Plásticas y Visuales. Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado "La Esmeralda". 2007 y 2017.

Read, Herbert. 2010. Educación por el Arte. Barcelona: Paidós Educador.