sábado, 28 de febrero de 2026

Fotografía como herramienta didáctica: una experiencia formativa para la innovación docente


Hermosillo, Sonora a 28 de febrero de 2026.  

En el marco de la formación continua del profesorado universitario, el curso “Fotografía como herramienta didáctica”, llevado a cabo del 13 al 27 de febrero de 2026, representó una propuesta pedagógica innovadora orientada al fortalecimiento de las competencias comunicativas y visuales de los docentes. Con una duración total de 20 horas (divididas en sesiones presenciales y trabajo personal independiente), esta experiencia formativa tuvo lugar en el Edificio 7F, segundo piso, en las instalaciones de la Dirección de Apoyo a Programas Educativos de la Universidad de Sonora, institución responsable de su organización.

El curso se desarrolló en modalidad mixta, combinando espacios presenciales -los días 13, 20 y 27 de febrero- con actividades virtuales a través de la plataforma institucional de formación docente.  Esta organización respondió a la necesidad de integrar el aprendizaje práctico con la reflexión teórica, en un entorno que favoreció la experimentación y el diálogo académico entre participantes de distintos campos de la Universidad y el M.B.A. Francisco Badilla Mungarro, profesor encargado de la instrucción del curso.

 

Temática y enfoque pedagógico

El eje central del curso fue el reconocimiento de la fotografía como un lenguaje visual con potencial didáctico, capaz de transformar la manera en que los docentes comunican, interpretan y construyen conocimiento en el aula. Desde esta perspectiva, el curso no se propuso formar fotógrafos técnicos, sino educadores visualmente conscientes, capaces de integrar la imagen en sus prácticas pedagógicas.

La propuesta partió de una premisa fundamental: antes de fotografiar, es necesario aprender a mirar. Esta idea orientó el desarrollo de las actividades iniciales, donde los participantes realizaron ejercicios como “Mis nueve primeras miradas”, explorando temas cotidianos (nubes, zapatos, comida, autorretratos, entre otros) con el objetivo de sensibilizar su percepción visual y reflexionar sobre el acto de observar.


Desarrollo de contenidos por unidades

El curso se estructuró en tres unidades formativas principales:

Unidad 1: La fotografía como lenguaje visual. Esta primera unidad se centró en comprender la fotografía como un medio de comunicación. Se enfatizó la importancia de la intención, el encuadre y la mirada, destacando que el valor de una imagen no depende del equipo utilizado, sino de la capacidad del sujeto para dotarla de significado.

Unidad 2: Composición fotográfica. En esta etapa se abordaron los elementos básicos de la composición: punto, línea y forma, así como conceptos de espacio y equilibrio visual. Los participantes realizaron ejercicios prácticos en los que debían capturar imágenes que representaran estos elementos, acompañándolas de breves reflexiones sobre su intención comunicativa. Este ejercicio permitió reconocer que toda imagen implica una selección consciente de la realidad, donde el fotógrafo decide qué incluir y qué excluir, generando así distintos significados interpretativos.

Unidad 3: Narrativa visual y regla de los tercios. La última unidad se enfocó en la construcción de significado mediante el uso de herramientas compositivas como la regla de los tercios, los tipos de encuadre y las angulaciones de cámara. Se analizó cómo la disposición de los elementos en la imagen influye en la percepción del espectador, introduciendo conceptos como equilibrio, tensión y jerarquía visual. Asimismo, se exploró la dimensión pedagógica de estos recursos, mostrando cómo una imagen puede comunicar ideas como atención, contexto o dinamismo dentro del entorno educativo.


Actividades y trabajos finales

El enfoque práctico del curso se consolidó en la asignación final, la cual consistió en la elaboración de un catálogo fotográfico que integrara las asignaciones previas más seis imágenes originales. Estas fotografías debían aplicar los conceptos aprendidos: composición (punto, línea, forma), angulaciones (normal, picada y contrapicada) y la regla de los tercios.

Cada imagen del catálogo fue acompañada de una breve descripción analítica que explicaba su intención, los elementos utilizados y su posible aplicación pedagógica. Este ejercicio culminó con una exposición en el aula, donde los participantes compartieron sus trabajos, promoviendo el aprendizaje colaborativo y la retroalimentación crítica.


Fundamentación teórica

El curso incorporó aportaciones de la psicología de la Gestalt, particularmente las ideas de Rudolf Arnheim, quien sostiene que la percepción visual es un proceso activo de construcción de significado. Desde esta perspectiva, la imagen no solo se observa, sino que se interpreta, lo que refuerza su valor como recurso didáctico en contextos educativos. Asimismo, se abordó el origen histórico de la regla de los tercios, atribuida a John Thomas Smith en el siglo XVIII, subrayando su relevancia en la búsqueda de equilibrio visual dentro de la composición artística.


A manera de conclusión 

El curso “Fotografía como herramienta didáctica” constituyó una experiencia significativa que trascendió el aprendizaje técnico de la fotografía para situarse en el ámbito de la reflexión pedagógica. Al integrar la imagen como recurso educativo, los docentes participantes fortalecieron su capacidad de comunicar, sensibilizar y generar experiencias de aprendizaje más ricas y significativas.

Se puede concluir señalando que, en un contexto educativo cada vez más visual, este tipo de iniciativas reafirman la importancia de desarrollar competencias que permitan a los docentes no solo transmitir conocimiento, sino también construir narrativas visuales que conecten con sus estudiantes, promoviendo una educación más crítica, creativa e integral.