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martes, 6 de abril de 2021

Ciro Sotelo Cruz y su trascendente obra

Ciro Sotelo Cruz. Tinta sobre papel. AOA


Hermosillo, Sonora a 6 de abril de 2021.

El profesor Ciro Sotelo Cruz formó parte de la comunidad universitaria que consolidó la Academia de Artes Plásticas de la Universidad de Sonora y, posteriormente participó en la fundación de la Licenciatura en Artes Plásticas de la misma institución educativa.

Originario de la Cd. de Caborca, Sonora, inició sus estudios de Artes Plásticas en la Academia de Artes Plásticas de la Universidad de Sonora. Posteriormente, realizó estudios en el Instituto de Bellas Artes de la Ciudad de México, en la Escuela de Artes Plásticas de La Esmeralda.

Perfeccionó su formación la Universidad de Arizona en Tucson y en el Colegio de San Mateo en California, donde realizó cursos de Escultura y Cerámica.

Su labor docente la realizó en la Academia de Artes Plásticas de la Universidad de Sonora, siendo uno de los pilares fundamentales de la Academia durante las décadas de los setenta y ochenta. Posteriormente, impartió clases en la Licenciatura en Artes Plásticas de la misma institución.

Para dar a conocer parte de su obra artística, se ha recuperado un fragmento del tercer capítulo del libro Escultura sonorense. Aportaciones de la Licenciatura en Artes Plásticas de la Universidad de Sonora. Se trata de un inventario de obras que se ubican en recintos y en espacios públicos del campus de la Universidad de Sonora.


Escudo de la Universidad de Sonora

Escudo de la Universidad de Sonora. S / F. Relieve. Madera.  100 x 90 cm.

Sala de Juntas de la Junta Universitaria de la Universidad de Sonora

En sus orígenes, la Universidad de Sonora empleó el escudo nacional como imagen de identidad institucional. En 1945 el Dr. Domingo Olivares, miembro de la Mesa Directiva de la joven Universidad, propuso al Ing. Francisco Antonio Astiazarán, segundo Rector de la Universidad, la conveniencia de crear el escudo y lema universitarios.

La idea sobre estos emblemas fue desarrollada por el mismo rector Astiazarán. La concreción del diseño del escudo se debió al artista plástico Francisco Castillo Blanco, quien fue comisionado para esa labor. 

En 1962 el Rector Moisés Canale sugirió la modernización radical de los emblemas universitarios; esta propuesta no fue aceptada por la comunidad universitaria, por lo que no hubo cambios al escudo en el sentido que se proponía. La única modificación hecha desde su creación la llevó a cabo el maestro Ciro Sotelo Cruz, quien agregó las guirnaldas de naranjos a los lados del escudo y se encerró en un círculo; también se incorporó el nombre de la Universidad de Sonora y el año de su fundación en 1942.

La talla en madera del Escudo universitario que realizó el maestro Ciro Sotelo Cruz fue ubicada en la Sala de Juntas del H. Consejo Universitario. En 1991, con la aprobación de la Ley 4 de la Universidad de Sonora, se definió que la máxima autoridad Universitaria es la H. Junta Universitaria; esta instancia de gobierno ocupa el recinto del Consejo, celebrando allí sus reuniones de trabajo. 

Colocado en la pared sur del recinto, el Escudo tallado por el maestro Sotelo Cruz preside solemnemente el trabajo del máximo órgano de gobierno de la Universidad.

 

Murales de El sol y La luna

El sol y La luna son dos murales cerámicos elaborados por el escultor Ciro Sotelo Cruz como parte de los trabajos de rehabilitación del Teatro de la Universidad de Sonora reabierto en 1979. El edificio del Museo y biblioteca fue inaugurado en 1948.

El recinto del teatro, recibió en 1982 el nombre de Emiliana de Zubeldía, en reconocimiento a los méritos de la respetada maestra. Con la remodelación interior del teatro, también se hicieron cambios en el vestíbulo, el cual se engalanó con el mural del maestro Sotelo Cruz.

El sol, llamado también, El día, es el mural que se encuentra en el lado oriente del vestíbulo, La luna, conocida como La noche, se ubica en el lado poniente. La obra del maestro Sotelo Cruz fue realizada en los talleres de la Academia de Artes Plásticas, donde la modeló en barro, las seccionó para su quema en los hornos de cerámica y posteriormente incorporó la policromía que presentan. Ambos cuerpos celestes tienen profundo significado sobre los ciclos de la vida, de acuerdo con la filosofía cultivada por el escultor.


El Día -El Sol-. La Noche -La Luna-

Mural en Relieve. 1978. Cerámica policromada. 210 x 160 cm. cada uno 

Sala de Juntas de la Junta Universitaria de la Universidad de Sonora

 

«En la Confessio Fraternitatis, que fue una de las primeras obras públicas emitidas por la Orden Rosacruz en el siglo XVII, hubo una declaración en el sentido de que el mundo debe despertar de su estupor e ir más allá, para encontrarse con el sol de la mañana. Durante esos días, había un interés en el conocimiento y en el aprendizaje. Los hombres tenían visión; ellos pudieron ver y muchos de ellos buscaron la luz. Pero el Confessio significaba más que eso; significaba que al ir más lejos para encontrar el sol y despertar de su estupor, el mundo alguna vez tendría una comprensión de sí mismo y de su propósito. Ciertamente, hoy en día, la humanidad todavía tiene una gran necesidad de comprensión, incluso con toda la luz y el conocimiento que tenemos.»

The sanctuary of self. Ralph M. Lewis

 

 

Emiliana de Zubeldía e Inda


Pianista, compositora y maestra vasca, Emiliana de Zubeldía e Inda es un referente de la cultura musical de Sonora de la segunda mitad del siglo XX y un personaje emblemático de la Universidad de Sonora, institución a la que ha quedado ligada su fructífera labor académica.

 

Emiliana de Zubeldía e Inda. 1987

Busto. Bronce. 75 x 42 x 35 cm.

Plaza Emiliana de Zubeldía de la Universidad de Sonora

 

Vinculada a la Universidad de Sonora desde el otoño de 1947, su labor académica comprendió los cursos de historia de la música, solfeo y piano; la maestra de Zubeldía fundó y dirigió el coro universitario. La maestra falleció el 26 de mayo de 1987.

 

Ubicado en la Plaza Universitaria que lleva su nombre, el busto de la maestra Emiliana de Zubeldía fue elaborado en 1987 por el maestro Ciro Sotelo Cruz. La obra fue vaciada en bronce y reposa sobre un pedestal en el que se escribió el nombre de la maestra y se colocaron reproducciones del escudo universitario y notas musicales; este pedestal fue obra del también maestro escultor universitario Alfredo Velarde González.

 

«Todo lo que yo he hecho es cumplir con mi deber y mi vocación, y por ello, como ya dije, no tiene ningún mérito; mérito tuviera cuando no queriendo hacer las cosas las hiciera.»

Emiliana de Zubeldía

 

Gustavo Hodgers Rico

La escultura que honra la trayectoria de Gustavo Hodgers Rico es un busto vaciado en bronce que fue elaborado por el maestro Ciro Sotelo Cruz en 1989. Esta obra plástica fue ubicada a la entrada del Estadio de béisbol universitario que desde 1983 lleva el nombre del notable deportista y formador de generaciones de deportistas universitarios.


Gustavo Hodgers Rico

1989. Busto. Bronce. 70 x 40 x 35 cm.

Estadio de Béisbol Universitario Gustavo Hodgers Rico de la Universidad de Sonora

Nacido en Magdalena de Kino en 1934, el profesor Hodgers Rico fue estudiante de la Escuela de Contabilidad y Administración de la Universidad de Sonora. Destacó como jugador de los equipos universitarios de basquetbol, volibol, softbol y béisbol, logrando diversos campeonatos estatales y nacionales.  

Desde 1953 fungió como entrenador de béisbol, softbol, basquetbol, atletismo y volibol femenino. El profesor Hodgers Rico falleció dos meses después de haber sido reconocida su trayectoria otorgando su nombre al estadio universitario de béisbol.

El busto realizado por el maestro Sotelo Cruz se presenta a la manera clásica, en proporciones de tipo heroico que son evidentes por el trato dado al cuello del destacado deportista. La escultura se encuentra colocada en una pared forrada en piedra blanca y cuenta al frente con una asta bandera.

 

Herminio Ahumada Ortiz

Para honrar a uno de sus principales fundadores, la Universidad de Sonora guarda en la pared sur del atrio del edificio de Rectoría las cenizas de don Herminio Ahumada. En ese lugar, en 1998, se colocó una placa conmerorativa del centenario de su natalicio, la cual fue modelada por el maestro escultor Ciro Sotelo Cruz.

 

Herminio Ahumada Ortiz. 1998

Relieve. Bronce. 70 x 100 cm.

Edificio de la Rectoría de la Universidad de Sonora

 

Herminio Ahumada es un sonorense distinguido que fue precursor y fundador de la Universidad de Sonora. Originario de Soyopa, suya fue la idea de fundar la Universidad de Sonora, la cual cobijara los anhelos de formación profesional de la juventud sonorense. El Congreso estatal aprobó en el año 1938 el proyecto de creación de la Universidad, el cual se concretó cuatro años después, cuando el 12 de octubre de 1942 abrió sus puertas a la primera generación de universitarios.

Reconocido abogado y deportista, Ahumada destacó en la política y en la dirección de organismos deportivos asociados al olimpismo. Fue diputado federal y el primer dirigente del Comité Olímpico del país. El maestro Sotelo representó al Lic. Ahumada de perfil, teniendo como fondo la fachada de la Rectoría de la Universidad. En la leyenda de la placa se alude a su relevante papel en la creación de la Universidad; también se anotan los años de su nacimiento y muerte: 1897-1983.

 

«La creación de la Universidad de Sonora en mi tiempo se nos ocurrió a sonorenses que vivíamos en la ciudad de México. ¿Cómo no se le ocurrió a uno de los hijos de la chingada que vivían aquí atender el asunto de la educación superior?»


Herminio Ahumada. Fragmento de entrevista

Publicada en Carlos Moncada Ochoa. Historia General de la Universidad de Sonora. Tomo I

 

 

jueves, 15 de marzo de 2018

Congruencia entre el decir y el hacer


 
Hermosillo, Sonora a 15 de marzo de 2018
 
Congruencia entre el decir y el hacer
 
Palabras de Reconocimiento a la trayectoria de Don Gilberto Gutiérrez Quiroz
Arturo Ordaz Alvarez
 
Introducción

Joven aprendí de las enseñanzas de Bhaktivendanta Swami Prabhupada la importancia de comprometerse con la tutela del maestro.
 
Recién llegado de Cd. Obregón, y pocos meses después de haber ingresado a la Escuela de Economía de esta Universidad, el profesor Ciro Sotelo Cruz, me invitó a valorar las enseñanzas de mi profesor de Metodología de las Ciencias Sociales, un genio científico convencido de la dinámica perpetua de la dialéctica y de la posibilidad del hombre como el gran transformador del mundo, de la posibilidad de construir, entre todos, un mundo diferente para el bien de todos.
 
El maestro Francisco Xavier Navarrete vivió hasta su muerte la gran contradicción que sostuvo con su tío Don Juan, el arzobispo de Hermosillo. Pero, al igual que el profe Ciro, tuvo la atención de conducirme, de respaldarme en mi compromiso con mi formación profesional y como ser humano. Fue el maestro Navarrete Santana quien me habló de este campo de estudio que es la Administración Pública, me alentó a inscribirme en este programa universitario, entonces de reciente creación.
 
Con todos los vaivenes que conlleva una carrera incipiente, a mediados de estos estudios me encontré compartiendo el aula con quien, considero, es uno de los tres grandes ejemplos que marcaron mi concepción del compromiso y disfrute que significa la labor educativa.
 
 
Contacto en el aula. Estrategia docente
 
Lo poco que conocía de él lo sabía de boca de los pocos condiscípulos con los que compartía momentos dedicados a reflexionar sobre la carrera, nuestros profesores y la preocupante situación que se vivía en aquellos años en el Departamento de Ciencias Sociales. De oídas, también, había escuchado críticas de otros profesores quienes cuestionaban el perfil político de mi maestro de Sistema Político Mexicano.
 
Lo cierto es que al asistir a sus clases me encontré en un espacio franco, dispuesto para pensar a nuestro país, su sistema de gobierno y los caminos subterráneos que a lo largo de 60 y algo más de años los mexicanos habíamos diseñado como vías para hacer posible nuestro sistema político.
 
Además de la información transmitida por el maestro, fruto de sus estudios y larga experiencia en actividades políticas y de gobierno, este profesor se distinguía por la manera tan fácil de arrebatar la atención de sus discípulos; después supe de que su primera formación era la de maestro normalista, algo que aún en nuestra universidad seguimos sin atender como es necesario en la formación y actualización de los profesores universitarios.
 
Por si fuera poco, al haberse sumergido en las aguas de la política mexicana, nadando en muchas ocasiones contra corriente, permitían al maestro emplear historias y metáforas que hacían más ágiles y atractivas sus clases:

·        Nos hablaba de platillos exóticos que comen los políticos, y lo hacen sin hacer mutis. Y Todavía piden más y más, como demostración de su compromiso con las reglas del juego a las que tenemos que someternos si queremos estar presentes en todas las fotos, sea cual sea el gobernante que esté en turno.
 
·        Hablaba del valor del silencio como parte de la prudencia que debe caracterizar al político. Pobre Aarón Saénz que en tu gran momento te confiaste en quien no debías: hablaste Aarón, hablaste.
 
·        Hablaba de la importancia de las relaciones como vehículo para trascender en la arena política. Así las muchachas ya no tienen que preocuparse, pues ya nació el tonto que las mantendrá el resto de sus vidas, mientras que los jovenzuelos tendrán que ver cómo explotar su fisiquillo y conquistar alguna rica heredera o una hija del sistema.
 
·        Hablaba de que aun cuando nos equivoquemos o fallemos, el sistema podrá seguir resistiendo, eso y más. Como el gran páter que siempre estará presente y alerta para cuidarnos, pero siempre y cuando sigamos sus reglas.
 

En fin. Nos hablaba de eso y algo más.
 
Pero, también nos hablaba, y sigue hablando de su entrañable amor por nuestro país. De lo afortunados que somos de haber llegado a las aulas universitarias, y que al estar en este espacio tendríamos que asumir el compromiso como estudiantes para dar lo mejor de uno, de responder a la sociedad que nos había permitido alcanzar este nivel de estudios, y de manera gratuita, y, en particular, ser consecuentes con el esfuerzo que nuestros padres realizaban para respaldar nuestros estudios.
 
Un profesor que nos habla de la cruda realidad en la que se desarrolla y que promueve la política a la mexicana, pero que también puntualizaba los preceptos que hemos establecido para la convivencia como sociedad. De nuestro afán, como país, por la justicia, la democracia, por alcanzar el bienestar general y no de algunos cuantos… de mejores condiciones de vida y bienestar para todos.
 
 
El ejemplo como método

Sacando cuentas, 58 años es una vida. Al menos equivale a poco menos de lo que he vivido.

Pensemos, 58 años son 116 semestres. Si tenemos que al menos un grupo ha impartido el maestro por semestre, con grupos que en promedio pudieron estar integrados por 30 alumnos, entonces, multiplicando y sumando, alcanzamos, más menos, 3500 estudiantes que han compartido la experiencia de aprender del maestro.
 
Estudiantes de Administración Pública, Derecho, Trabajo Social, Agricultura, Altos Estudios, Contaduría y Administración de Negocios, incluso, Químicos.
 
Y todos ellos podríamos coincidir en que la enseñanza del maestro trasciende el aula.
 
Su método, podría resumirlo en asumir con disciplina, respeto y congruencia nuestra libertad.
 
Y esto implica dar sentido a nuestro papel como estudiante o como docente en el aula.
 
Implica dedicarnos plenamente a comprender desde dentro los asuntos, conceptos y procesos de nuestra disciplina, conocer su esencia, de manera seria y comprometida.

Pues, cultivar lo superfluo tiende a lo banal y esto a la vacuidad.

Implica asumirnos seriamente. Trascender el decir con el hacer, solidariamente. Establecer propósitos de vida y empeñarse por alcanzarlos.

Como apuntó el filósofo y maestro del siglo XVI Michelle de Montaigne, El alma se pierde cuando no tiene un fin establecido, pues como suele decirse, estar en todas partes no es encontrarse… (Ociosidad)

En este sentido, es una invitación a aprender a vivir, a conocer y tomar decisiones, a crear y elegir caminos, a equivocarnos y reencauzar el paso, la ética de se vive, y al ejercerla nos define.


Compromiso personal y profesional, un compromiso con la Universidad y con sus alumnos

Hace un par de años atrás el maestro me compartió su encuentro con la Universidad de Sonora. Acompañado por su padre llegaba de Cd. Obregón para realizar sus estudios como maestro normalista. Antes de cruzar las puertas de acceso al campus, su papá se detuvo, con profundo respeto se quitó el sombrero honrando así al Alma Mater. Cuenta el maestro que ese momento lo marcó, pues testimonió el momento en el que un hombre de trabajo reconocía el valor que tenía acceder a este recinto de estudios. Dijo, en el gesto y la mirada de mi papá comprendí el compromiso que yo tendría que asumir a partir de ese momento.

Y bueno, ya son 58 años. Aun, sus alumnos lo siguen esperando puntualmente a las 7 de la tarde para que les imparta cursos. Y Usted, más allá de los compromisos profesionales, o como funcionario público, o en el encargo de alguna comisión de orden político, sigue asistiendo puntualmente.

Hay que decirlo, Usted es un ejemplo para todos. Podamos o no estar de acuerdo.

Su congruencia entre el decir y el hacer nos enseña. Como político es político, como maestro es maestro, como amigo es amigo. Practica lo que enseña.

Con su compromiso personal y profesional le ha cumplido siempre a su Universidad y a sus alumnos. Desde el aula hasta el cargo universitario más importante como Presidente de la Junta Universitaria, el órgano de gobierno de mayor relevancia de esta institución educativa.

Don Gilberto Gutiérrez Quiroz, maestro, agradezco dirigirme a Usted en este evento significativo.

Estamos reunidos sus alumnos, profesores que hoy somos compañeros de profesión, pero que en su momento compartimos el aula como sus alumnos; reunidos sus compañeros de proyectos políticos, en el campo partidista, en el ejercicio legislativo, en la acción gubernamental. Reunida su familia.

Es grato celebrar un año más de Don Gilberto en las aulas universitarias.

Es un honor compartir con Usted este espacio, este su tiempo.

Hermosillo Sonora. Marzo 15 de 2018.