domingo, 25 de noviembre de 2012

Charles-Jean Baptiste Bonnin: Aniversario

Hermosillo Sonora, 30 de Octubre de 2012.

Charles-Jean Baptiste Bonnin, fundador de la ciencia de la Administración Pública, cumple en el mes de octubre 240 años de su natalicio y 166 años de su fallecimiento.

En su Compendio de los Principios de Administración, escribió:

“Considerando la administración como ciencia busqué sus elementos; demostré sus principios, establecí sus precisas relaciones con las demás partes de la legislación, así como sus divisiones y límites. Clasifiqué sus principios elementales, a los que me limité en el orden más conveniente a la ciencia administrativa porque son el todo, tanto para la teoría como para la práctica.”

(…) En el orden social, lo mismo que en el orden físico, todo se halla enlazado. Todo está en relación necesaria porque esta relación es natural, y de ella depende que exista en la sociedad política la misma armonía que en el universo. Nada es absoluto por su naturaleza, todo procede de las leyes generales que rigen a cada especie de seres o de cosas, y cuantos efectos resultan, únicamente son productos de aquellas leyes o causas primeras. El mundo moral, así como el mundo físico, sólo es una correlación o analogía forzada, sin la que no podrían subsistir uno ni otro. Es una continuación de hechos encadenados entre sí: descompuesto uno de los eslabones, se interrumpen las causas y sus efectos; separado, todo se transforma.

(…) Aunque el hombre nace en el estado social, éste no está fundado ni se sostiene sino por la reunión de las necesidades de cada uno; reunión que asegura la conservación de los individuos, por las mismas relaciones que nacen entre ellos como por consecuencia de sus necesidades. Si así no fuera, el estado social dejaría de ser el estado natural del género humano, porque, ¿cómo concebir un modo de existir para el hombre en sociedad que no tuviese por principio la conservación de los individuos y de sus relaciones necesarias, cuando sin esta conservación y estas relaciones no podría existir la comunidad ni haber existido? Es pues evidente que el estado social está cimentado sobre este principio: el hombre nació para vivir en sociedad, y la sociedad tiene por fundamento su conservación y las relaciones con sus semejantes que son el elemento de la asociación política y la causa de su perpetuidad. Pero ¿quién las garantiza?: el interés público, que también está fundado en el interés particular. Y ¿quién cimienta estos intereses y los conserva en la sociedad?: la acción de las leyes aplicadas por los magistrados, o de otro modo, su ejecución efectuada por la administración pública.

El interés público es permanente porque es el conjunto de los intereses particulares que no cesan jamás, y el lazo que une a los individuos; pues por interés público debe entenderse la reunión de aquellas necesidades relaciones naturales y universales, cuya expresión son las leyes, y el poder de éstas el regulador. En este interés público, colección de todos los intereses particulares, es donde existe el elemento de la asociación, es decir, elemento de la institución de la administración como su gobierno natural, Pues la conservación de cada uno de los individuos fue siempre el objeto de la unión social, y porque esta conservación es la causa de la administración y de sus leyes para el sostén y garantía de las relaciones sociales.

Si se examina la acción social de la administración se ve en ella una ciencia deducida de los elementos naturales, y fundada sobre principios universales y fijos. En efecto, ella es la ciencia de las relaciones entre la comunidad y sus individuos, y de los medios de conservación de estas mismas relaciones por la acción de las leyes y de los magistrados sobre las personas y propiedades, en todo lo que interesa al orden social. La ciencia administrativa, pues, debe ser considerada como el conocimiento de los principios de las relaciones sociales, es decir, el análisis de las propiedades y fenómenos de estas relaciones, así como aplicación a las personas y cosas de las reglas mismas que encaminan dichas relaciones al interés común. Según esta definición, tomada en la naturaleza misma de las cosas, la ciencia administrativa, como teoría, demuestra el juego de la acción social, y como aplicación es el arte de poner aquella acción en práctica. La administración es por consiguiente ciencia y arte: ciencia para poner en claro la teoría de las relaciones sociales, y arte cuando tiene por objeto la práctica de esta teoría para la aplicación de las leyes.”

Biografía

A continuación se presenta la biografía del francés, que es presentada en el portal que lleva su nombre (http://www.cjbonnin.org/), el cual ha sido diseñado por el Dr. Omar Guerrero Orozco (http://www.omarguerrero.org/), ínclito investigador social, a quien se debe la recuperación de la obra de Bonnin.


Biografía

Charles-Jean Baptiste Bonnin nació el 4 de octubre de 1772 en la ciudad de París, en el seno de una familia cuyas raíces proceden de Borgoña, e hizo sus estudios en el Colegio de las Cuatro Naciones. Se desempeñó en la administración pública como funcionario departamental del Sena y fue un pensador progresista. Sus padres habían proyectado que cursara la profesión médica, idea frustrada por los acontecimientos de la Revolución, suceso que inspiró en su persona el gusto por los temas políticos. Su verdadera vocación nació tempranamente, en su juventud, merced a las lecturas de Montesquieu, Mably, Bacon, Fenelon y Cornelius, a quienes profesó gran admiración. Conoció en 1829 a Auguste Comte, convirtiéndose en su amigo hasta la fecha de su muerte.

Entre las muchas referencias a su persona durante su vida destaca el trabajo de M. Lemonier titulado Noticia Histórica (Notice Historique), que encabeza un trabajo que lleva por nombre Pensées de C.J.B. Bonnin. El documento fue promovido por Bonnin y quizá también revisado por él. Dentro de los archivos de la administración francesa hay algunas referencias a su persona, como que quizá fue miembro de la masonería. También en ellos consta que, por motivo de algunos pasajes de su libro Estudios Legislativos (Études Législatives), publicado en 1822, donde critica al catolicismo, sufrió trece meses en prisión.

La Revista Enciclopédica o análisis razonado de las producciones más notables de Francia, en su edición de 1829, destaca la publicación de la tercera edición de los principios de administración pública, allí se hace una reseña de los contenidos más importantes de la obra y se señala que es un libro pleno de ideas sabias y útiles, que su autor plasmó con elegancia, exactitud y claridad.

Hoy en día es fácil el acceso a su obra principal: Principios de Administración Pública, por haberse reeditado en francés y en español, ambas en línea; pero principalmente gracias a la publicación del Fondo de Cultura Económica de México (2004). En la actualidad sus compatriotas le rinden el tributo que merece. Georges Langrod dijo con toda razón que “la ciencia de la administración, en el sentido moderno de esta expresión, nace en Francia con el siglo XIX. Su pionero es Charles-Jean Bonnin, autor de los Principios de Administración Pública, cuya primera edición se remonta a 1808". Igualmente, Jacques Chevallier y Dániele Loschak comentaron que “puede ser considerado como el verdadero fundador de la ciencia administrativa francesa”. Pero es más, mucho más: es el fundador de la ciencia de la administración pública, mundialmente considerada. Más recientemente Jacqueline Morand-Devillier sugirió la publicación de los Principios, precisamente en su primera edición, lo que ya se hizo, no en Francia, sino en México, cuando corría el 2004.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Tercer Congreso Internacional Gobierno, Gestión y Profesionalización en el ámbito local ante los grandes retos de nuestro tiempo

 
Hermosillo Sonora, 30 de Octubre de 2012.

En el marco del 70 Aniversario de la fundación de la Universidad de Sonora, se realizó el TERCER CONGRESO INTERNACIONAL GOBIERNO, GESTIÓN Y PROFESIONALIZACIÓN EN EL ÁMBITO LOCAL ANTE LOS GRANDES RETOS DE NUESTRO TIEMPO, del 22 al 24 de Octubre de 2012.

Las primeras dos ediciones de este Congreso se verificaron en el estado de México y en Puebla. La concurrencia de especialistas, servidores públicos, académicos y estudiantes favoreció la reflexión y debate sobre los temas públicos fundamentales de la vida local. Con este tercer Congreso s se buscó la continuidad y consolidación esfuerzos para fijar de manera permanente este espacio como una alternativa de análisis del quehacer gubernamental, la gestión de los asuntos públicos y la profesionalización del servicio público en el ámbito local.

Este proceso se ha vigorizado con la constitución de la Red de Investigación Gestión, Sustentabilidad y Políticas Públicas en Gobiernos Locales. Con ella se formaliza el esfuerzo colaborativo de las instituciones participantes, teniendo como finalidad la de mejorar la calidad de la enseñanza y de aprendizaje de los estudiantes de los diferentes programas educativos de las Instituciones de Educación Superior, a través de acciones de docencia, investigación, extensión y difusión. El trabajo generado en esta Red será divulgado en congresos y diversos eventos, se realizarán estancias académicas en las instituciones participantes, y se publicarán los productos de la labor investigativa.


El escenario instalado con la globalización y mundialización plantea retos y oportunidades a los tres órdenes de gobierno. Las instancias de la administración pública deben asumir el compromiso de conducir los asuntos públicos y resolver los problemas estructurales y coyunturales para los que las sociedades del siglo veintiuno reclaman políticas de gobierno eficaces, eficientes y efectivas. El espacio local se vuelve entonces el punto en el que gobierno y sociedad viven cotidianamente estos problemas, es el lugar en el que las preocupaciones y aspiraciones se traducen en medidas concretas con las que se persiguen consolidar las mejores condiciones para la convivencia y el bienestar social.

Este Tercer Congreso refrendó el compromiso asumido hace dos años de promover la participación de especialistas, servidores públicos, académicos nacionales y del extranjero que propicie la reflexión sobre los asuntos de Gobierno, gestión y profesionalización en el ámbito local ante los grandes retos de nuestro tiempo.


El TERCER CONGRESO INTERNACIONAL GOBIERNO, GESTIÓN Y PROFESIONALIZACIÓN EN EL ÁMBITO LOCAL ANTE LOS GRANDES RETOS DE NUESTRO TIEMPO fijó como objetivo: propiciar un espacio para analizar y discutir sobre los principales asuntos públicos que inciden en el ámbito local, en sus gobiernos y población.

Las 72 ponencias de participantes nacionales e internacionales se distribuyeron en los ocho ejes temáticos que comprendieron los temas y problemas de interés local, así como del debate científico actual:

Eje Temático 1. FEDERALISMO Y GOBIERNOS LOCALES: Federalismo y Gobiernos Estatales; Descentralización Política y Administrativa; Coordinación Intergubernamental; Sistema de Planeación Gubernamental; Programas y Proyectos de Desarrollo; Fondos Financieros de Apoyo al Desarrollo Local

Eje Temático 2. FORTALECIMIENTO DEL GOBIERNO MUNICIPAL: Marco Institucional y Capacidades del Gobierno Municipal; Coordinación Intergubernamental y Alianzas Estratégicas; Programas y Proyectos de Desarrollo Municipal; Estructuras y Procesos Administrativos; Fondos de Apoyo al Fortalecimiento Municipal

Eje Temático 3. DESARROLLO REGIONAL: Desarrollo y Crecimiento de las Regiones; Programas y Proyectos de Desarrollo Regional; Gobierno y Desarrollo Sustentable; Alianzas Estratégicas Gobierno-Sociedad-Universidad para el Desarrollo Sustentable

Eje Temático 4. GOBERNANZA Y PARTICIPACION SOCIAL: Gobierno y Redes Sociales; Estrategias de Gestión Social; Participación en la Planeación e Implementación de Programas Gubernamentales; Control y Evaluación Social de los Programas de Gobierno; Gobierno y Participación Ciudadana

Eje Temático 5. GOBIERNOS LOCALES Y PROBLEMAS CENTRALES DE LA GOBERNABILIDAD: Gobierno y Seguridad Pública; Gobierno y Programas de Bienestar Social, de Atención a la Pobreza, la Exclusión y la Desigualdad Social; Gobierno y Equidad de Género; Gobierno, Empleo y Crecimiento Local en la Globalización

Eje Temático 6. MODERNIZACIÓN DE LOS GOBIERNOS E INNOVACION ADMINISTRATIVA: Programas Gubernamentales de Modernización Administrativa; Estrategias para una Nueva Administración Pública; Innovaciones científicas y tecnológicas aplicadas a la Administración Pública

Eje Temático 7. PROFESIONALIZACIÓN DEL SERVICIO PÚBLICO: Servicio Civil de Carrera; Programas de Profesionalización del Servicio Público; Profesionalización y Vinculación con Instituciones de Educación Superior; Gestión del Capital Humano; Supervisión, Control y Evaluación del Desempeño

Eje Temático 8. ÉTICA Y GOBIERNO: Transparencia y Rendición de Cuentas; Marco Institucional y Códigos de Ética; Infraestructura para la Gestión de una Ética Pública; Responsividad y Escrutinio Público

La Universidad de Sonora fue la institución sede del Congreso; la organización estuvo a cargo de los profesores de la Academia y el Grupo Disciplinar de Administración Pública del Departamento de Sociología y Administración Pública. El Comité Organizador fue integrado por: Arturo Ordaz Alvarez (Presidente), Lauro Parada Ruiz, Gustavo de Jesús Bravo Castillo, Sergio Garibay Escobar, Francisco Javier Bello Quiroga, Carlos Castro Lugo, Saúl Eladio Aguirre Lucero, Ernesto Blanco Gastélum, Balvanera Contreras López, Jesús Antonio García Ramírez, Martín Ochoa Zavala, Luis Carlos Rodríguez Montaño, Alejandro Vladimir Ruiz Aguirre, Adalberto Torres Miranda y Jerónimo Javier Vargas Terán.

Los miembros del Comité Académico del Congreso fueron: Roberto Moreno Espinosa (Presidente), Arturo Ordaz Alvarez, Lauro Parada Ruiz, Gustavo de Jesús Bravo Castillo, Donald E. Klingner, Oscar Mauricio Covarrubias Moreno, Ricardo Paredes Solorio, José Morales Ramírez, Alfredo Pérez Paredes, Edmundo Perroni Rocha, Mariano Velasco Torres, José Antonio Rosique Cañas, Elena Jeannetti Dávila, Rita Grandinetti, Juan Miguel Morales y Gómez, Julio César Olvera García, Leobardo Ruiz Alanís, Carla Bronzo Ladeira Carneiro, Ricardo Carneiro, Ricardo Uvalle Berrones, Gerardo Torres Salcido y David Melgoza Mora.





Dentro de los acuerdos finales del Congreso fue la determinación de que la siguiente edición será realizada el año 2013 y organizada por la Escola de Governo Professor Paulo Neves de Carvalho de la Fundação João Pinheiro, de Brasil.

miércoles, 4 de abril de 2012

Desarrollo con orientación al hombre: una preocupación de Interés Público

 
Hermosillo Sonora, 4 de Abril de 2012.

La sociedad contemporánea vive una realidad caracterizada por la globalización, el desarrollo acelerado de la ciencia y la tecnología, la diversidad política y expresiones de arreglos de convivencia, también diversos, para preservar las condiciones de reproducción tanto de la sociedad civil como de la sociedad política. La consistente aplicación por más de tres décadas de políticas de corte neoliberal han impulsado tales condiciones, pero con ellas han emergido contrastes sociales de profunda desigualdad.

El Estado, institución sometida a reforma y reorientación funcional por esas mismas medidas promotoras de la filosofía del mercado, plantea en la actualidad diversos retos en cuanto a la definición de su perfil como institución política que se sustenta en su finalidad de privilegiar el interés común, lo cual, a su vez, también implica que en el campo de la vida económica sea reclamada su participación en la urgente atención de las desigualdades sociales y en la búsqueda de estrategias que posibiliten un desarrollo orientado al hombre.
 

Se concibe el desarrollo como un proceso multidimensional cuyo destino es el hombre en comunidad, en colectivo. Cuando al desarrollo se le colocan adjetivos es para resaltar alguna de las dimensiones en que es posible desagregarlo para su estudio; así es posible entender que alguien proponga analizar el desarrollo económico, el social, el político, el cultural, etc. Sin embargo, la realidad del desarrollo no aísla esas dimensiones, por ello se entiende que aun cuando se privilegia al crecimiento económico sobre otros aspectos, éstos también ven alterada su situación: se provocan avances en las variables sociales o hay retroceso, se crece económicamente coincidiendo con avances en la vida política, o esta dimensión se rezaga y se producen trastornos en las instituciones y la gobernabilidad política. El desarrollo, por lo tanto, es un fenómeno que debe ser comprendido de manera integral.

 
Se plantea que el interés del desarrollo reside en el hombre que vive en sociedad. El desarrollo se preocupa por sus condiciones materiales y espirituales para lograr una convivencia efectiva. De allí los propósitos por generar proyectos productivos que, a la vez, constituyen fuentes de empleo, la construcción de espacios urbanos que posibiliten el acceso a servicios de vivienda, vías de comunicación y servicios públicos en general, la integración de comunidades con gobiernos que proporcionen seguridad y orden, comunidades que, además, se constituyen en fuente y destino del trabajo intelectual y material. El desarrollo es un fenómeno integral que coloca en el centro de atención al hombre social.
 
El desarrollo se aprecia a partir del espacio y tiempo en que se produce. El entorno condiciona el rumbo y grado de avance del desarrollo. Su definición espacio-temporal hace posible su cuantificación y cualificación. De esta manera se pueden reconocer estancamientos, retrocesos y avances: es posible medir el bienestar social y el crecimiento en variables económicas, de apertura política, en términos de enriquecimiento cultural, de conservación del entorno. Tal delimitación sirve también para comprender distintos ritmos e intereses en lo que respecta al desarrollo de regiones, ciudades y países.
 
La comprensión del desarrollo parte del reconocimiento de su naturaleza territorial y social, de allí la complejidad y multidimensionalidad de este proceso. Su atención, entonces, exige acudir a diversos campos de conocimiento para que, a través de la interdisciplinariedad y transdisciplinariedad, se puedan elaborar diagnósticos integrales de la realidad social y definir las estrategias y programas de acción necesarios para la solución de la problemática identificada. En el plano de la acción, por su parte, esto lleva a la estructuración de una gestión adecuada para la generación de desarrollo: en un sistema territorial dado, se requiere una gestión local o regional concreta que acuda a la comprensión sistémica del desarrollo, buscando equilibrios entre subsistemas endógenos y exógenos, la autorreproducción y la sinergia que conjugue los esfuerzos de los actores sociales y del gobierno para el logro de las metas del desarrollo.
 
Después de la experiencia vivida en las últimas décadas, ha sido probada la incapacidad del mercado para conseguir beneficios generalizados a todos los grupos sociales; se reconoce que el mercado tiene un gran potencial productivo, pero que carente de regulaciones puede generar desequilibrios de enorme envergadura.
 
El contexto actual está caracterizado de profundos cambios derivados de la globalización económica y crecimiento tecnológico, pero sin equidad y desarrollo humano para todos. Los problemas que se resaltan en este contexto son:
  • El aumento de la pobreza.
  • La presencia de disparidades en el acceso a un bien decisivo como es la salud.
  • La escalada de la desigualdad.
  • La inequidad en las oportunidades tecnológicas (acceso a Internet, redes telefónicas y en el futuro de las oportunidades tecnológicas).
  • La vulnerabilidad ante las crisis económicas y los desastres naturales.

Bernardo Kliksberg, reconocido investigador sudamericano, ha expuesto en diferentes foros la necesidad de dar a la economía un rostro humano, tanto en el plano particular de su país, Argentina, como en todo el continente. Su interés en este desarrollo orientado al hombre surge de su preocupación por las condiciones en que se vive en nuestro continente.

Esto lleva a reflexionar en el sentido de que el desarrollo tiene que asumir su sentido esencialmente social, en política implica ver al desarrollo como un proceso de interés público. Y, por otra parte, considerar que el mercado como asignador de recursos y distribuidor de beneficios no responde con equidad en términos de los beneficios que tanto productores como consumidores esperan, o bien, en términos de cómo la sociedad accede a los mínimos de bienestar y a los recursos que le permiten una vida digna y sana; función ésta en la que otra institución como el Estado puede incidir, para que a través de políticas públicas de carácter social, se complementen las políticas económicas que desde la exclusiva óptica del mercado olvidan el bienestar social.

Desde esta óptica el desarrollo humano implica opciones adicionales, altamente valoradas por mucha gente, las cuales corresponden a una amplia gama de expectativas y búsqueda de oportunidades en términos de libertad política, de opciones de participación y productividad económica y de acceso a beneficios en el plano social, a las oportunidades para ser creativo y productivo, y en donde los derechos humanos sean plenamente garantizados.

En este orden de ideas, aspectos como la educación básica, los servicios de salud mínimos, la atención de los niños, el impulso de la cultura, la regulación de la vida cívica y política de la sociedad, la administración de la justicia, la seguridad de las ciudades, el ordenamiento territorial, etc., son tareas que desde la perspectiva del mercado difícilmente podrán realizarse teniendo un impacto social. Ese es el papel del Estado.

domingo, 1 de abril de 2012

El respeto al derecho ajeno es la paz...



Hermosillo Sonora, 1 de Abril de 2012.




Manifiesto a la Nación. 15 de julio de 1867
Expedido en la ciudad de México con motivo del triunfo de la República sobre la intervención francesa



Mexicanos:
El Gobierno nacional vuelve hoy a establecer su residencia en la ciudad de México, de la que salió hace cuatro años. Llevó entonces la resolución de no abandonar jamás el cumplimiento de sus deberes, tanto más sagrados, cuanto mayor era el conflicto de la nación. Fue con la segura confianza de que el pueblo mexicano lucharía sin cesar contra la inicua invasión extranjera, en defensa de sus derechos y de su libertad. Salió el Gobierno para seguir sosteniendo la bandera de la patria por todo el tiempo que fuera necesario, hasta obtener el triunfo de la causa santa de la independencia y de las instituciones de la República.

Lo han alcanzado los buenos hijos de México, combatiendo solos, sin auxilio de nadie, sin recursos, sin los elementos necesarios para la guerra. Han derramado su sangre con sublime patriotismo, arrostrando todos los sacrificios, antes que consentir en la pérdida de la República y de la libertad.

En nombre de la patria agradecida, tributo el más alto reconocimiento a los buenos mexicanos que la han defendido, y a sus dignos caudillos. El triunfo de la patria, que ha sido el objeto de sus nobles aspiraciones, será siempre su mayor título de gloria y el mejor premio de sus heroicos esfuerzos.

Lleno de confianza en ellos, procuró el Gobierno cumplir sus deberes, sin concebir jamás un solo pensamiento de que le fuera lícito menoscabar ninguno de los derechos de la nación. Ha cumplido el Gobierno el primero de sus deberes, no contrayendo ningún compromiso en el exterior ni en el interior, que pudiera perjudicar en nada la independencia y soberanía de la República, la integridad de su territorio o el respeto debido a la Constitución y a las leyes. Sus enemigos pretendieron establecer otro gobierno y otras leyes, sin haber podido consumar su intento criminal. Después de cuatro años, vuelve el Gobierno a la ciudad de México, con la bandera de la Constitución y con las mismas leyes, sin haber dejado de existir un solo instante dentro del territorio nacional.

No ha querido, ni ha debido antes el Gobierno, y menos debiera en la hora del triunfo completo de la República, dejarse inspirar por ningún sentimiento de pasión contra los que lo han combatido. Su deber ha sido, y es, pesar las exigencias de la justicia con todas las consideraciones de la benignidad. La templanza de su conducta en todos los lugares donde ha residido, ha demostrado su deseo de moderar en lo posible el rigor de la justicia, conciliando la indulgencia con el estrecho deber de que se apliquen las leyes, en lo que sea indispensable para afianzar la paz y el porvenir de la nación.

Mexicanos: Encaminemos ahora todos nuestros esfuerzos a obtener y a consolidarlos beneficios de la paz. Bajo sus auspicios, será eficaz la protección de las leyes y de las autoridades para los derechos de todos los habitantes de la República.

Que el pueblo y el Gobierno respeten los derechos de todos. Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.

Confiemos en que todos los mexicanos, aleccionados por la prolongada y dolorosa experiencia de las calamidades de la guerra, cooperaremos en lo de adelante al bienestar y a la prosperidad de la nación, que sólo pueden conseguirse con un inviolable respeto a las leyes, y con la obediencia a las autoridades elegidas por el pueblo.

En nuestras libres instituciones, el pueblo mexicano es árbitro de su suerte. Con el único fin de sostener la causa del pueblo durante la guerra, mientras no podía elegir sus mandatarios, he debido, conforme al espíritu de la Constitución, conservar el poder que me había conferido. Terminada ya la lucha, mi deber es convocar desde luego al pueblo, para que sin ninguna presión de la fuerza y sin ninguna influencia ilegítima, elija con absoluta libertad a quien quiera confiar sus destinos.

Mexicanos: Hemos alcanzado el mayor bien que podíamos desear, viendo 'i consumada por segunda vez la independencia de nuestra patria. Cooperemos todos para poder legarla a nuestros hijos en camino de prosperidad, amando y sosteniendo siempre nuestra independencia y nuestra libertad.

México, julio 15 de 1867

Benito Juárez

Ley Juárez



Hermosillo Sonora, 1 de Abril de 2012.

La Ley Juárez se reconoce como un paso fundamental en la transición al México moderno, que, con base en la autoridad de la ley, desplaza los intereses estamentales de los clérigos y la milicia. De sus 77 artículos (más cuatro transitorios), se han extraído aquellos cuyas implicaciones en la vida de la Nación alteraron su derrotero en el plazo inmediato:

Ley de Administración de Justicia y Orgánica de los Tribunales de la Federación Ley Juárez. Noviembre 23 de 1855

Disposiciones Generales

42. Se suprimen los tribunales especiales, con excepcion de los eclesiásticos y militares. Los tribunales eclesiásticos cesarán de conocer en los negocios civiles, y continuarán conociendo de los delitos comunes de los individuos de su fuero, miéntras se expide una ley que arregle ese punto. Los tribunales militares cesarán tambien de conocer de los negocios civiles, y conocerán tan solo de los delitos puramente militares ó mixtos de los individuos sujetos al fuero de guerra. Las disposiciones que comprende este artículo, son generales para toda la República, y los Estados no podrán variarlas ó modificarlas.

44. El fuero eclesiástico en los delitos comunes es renunciable.

Artículos transitorios

3º Los tribunales especiales suprimidos en virtud de este decreto, pasarán todos los negocios que tuvieren, á los jueces ordinarios, y cuando aquellos se sigan á instancia de parte y hubiere varios jueces en el lugar, al que eligiere el actor.

4º Los tribunales militares pasarán igualmente á los jueces ordinarios respectivos, los negocios civiles y causas criminales sobre delitos comunes: lo mismo harán los tribunales eclesiásticos con los negocios civiles en que cesa su jurisdicción (Se omite la planta de sueldos por no tener importancia alguna de actualidad esta parte de la ley.).

Benito Juárez. México Liberal

Hermosillo Sonora, 1 de Abril de 2012.

El 21 de marzo es la fecha de celebración del natalicio del Licenciado Benito Pablo Juárez García. Nacido en San Pablo Guelatao Oaxaca en el año de 1806, es decir, hace 206 años.

Zapoteca de origen, ocupó interinamente la gubernatura de su estado Oaxaca en 1847. Perseguido en 1853 por el gobierno de López de Santa Anna, vivió desterrado en La Habana y en New Orleans. Al año siguiente apoyó el Plan de Ayutla enarbolado por Juan Alvarez, quien en su Presidencia Provisional lo designó Ministro de Justicia e Instrucción Pública, esto en 1855.

Es en este periodo cuando se expide la Ley sobre administración de Justicia y orgánica de los tribunales de la Nación, del Distrito y Territorios, conocida como Ley Juárez, la cual inauguró la emisión de las denominadas Leyes de Reforma junto con la Ley Lerdo (1856) que obligó a corporaciones civiles y eclesiásticas a vender terrenos y casas, la Ley Iglesias (1857) que prohibió a la iglesia el cobro de derechos y diezmos y la Ley Lafragua (1855) sobre la libertad de expresión en medios impresos.

De nuevo Gobernador de su estado, en 1856 fue llamado por el Presidente Ignacio Comonfort para ocupar el Ministerio de Gobernación. Posteriormente asumió la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia (1857).

El conflicto entre liberales y conservadores llegó a un punto culminante con el estallamiento de la Guerra de Tres Años o Guerra de la Reforma, cuando el general conservador Félix Zuloaga irrumpió con el Plan de Tacubaya buscando abolir la Constitución de 1857 de corte profundamente liberal.

El desconocimiento que los liberales hicieron del gobierno de Comonfort, y siendo Juárez el titular de la Suprema Corte, llevó a este último a asumir la Presidencia de la República Mexicana en diciembre de 1857. A Juárez le tocó dirigir al país en un tiempo difícil marcado por la guerra civil, defendió la Constitución viéndose obligado a trasladar el gobierno liberal al estado de Veracruz. Fue hasta diciembre de 1860 cuando las tropas constitucionalistas triunfaron sobre las fuerzas del conservadurismo.

Con el inicio del año 1861 Juárez retornó a la ciudad de México. En este tiempo ocurren las elecciones convocadas por el mismo Presidente de la República; en reñida competencia electoral, Benito Juárez García ocupará la Presidencia de la República y el general liberal Jesús González Ortega se hará cargo de la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia. Juárez asumió el cargo en junio 15 de 1861.

Las diferencias entre conservadores con el nuevo gobierno liberal se recrudecieron. En 1861 fueron asesinados Don Melchor Ocampo y Don Santos Degollado, cercanos colaboradores del Presidente Juárez. La Guerra había vaciado las arcas del gobierno federal y su conclusión exigía más recursos. Buscando el saneamiento de la hacienda el Presidente envió al Congreso la iniciativa para la suspensión de la deuda exterior por un periodo de dos años. La aprobación de esta iniciativa de ley tuvo la respuesta inmediata de los gobiernos extranjeros afectados.

Aun cuando los gobiernos de Inglaterra y España negociaron con el gobierno Mexicano en el año de 1862 en el puerto Veracruz, las tropas de Francia tomaron la decisión de tomar la ciudad de México para concretar sus exigencias. Los conservadores, por su parte, después de varios intentos, lograron al año siguiente concertar el apoyo del gobierno francés para instalar el segundo imperio en nuestro país con Maximiliano de Habsburgo a la cabeza. Luego sobrevino la invasión y el peregrinaje del gobierno de Juárez durante los siguientes cuatro años.

En marzo de 1867 el general Mariano Escobedo sitió la ciudad de Querétaro, reducto del emperador de origen austriaco. El general Porfirio Díaz hizo lo propio con la ciudad de México. Tras claudicar el sitio, Maximiliano, junto con Miramón y Mejía fueron fusilados el 19 de junio en el Cerro de las Campanas.

El 15 de julio entró triunfante a la ciudad de México el Presidente Juárez. Instalado en Palacio Nacional, ese mismo día expidió un manifiesto en el que exhortó al pueblo mexicano para consolidar la paz, bajo el auspicio de las leyes y de las autoridades comprometidas a velar por los derechos de todos los habitantes del país, confiado en que “entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

La República fue restaurada. En 1868 Juárez ganó sus segundas elecciones presidenciales. También ganaría las elecciones del año de 1871. A consecuencia de una angina de pecho, falleció en Palacio Nacional el 18 de julio de 1872.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Karl Heinrich Marx



Hermosillo Sonora, 27 Marzo de 2012.

Es un clásico de las Ciencias Sociales. Su obra es fuente rigurosa de consulta para quienes se dedican al estudio de alguna de las Ciencias Sociales.

Realizó estudios de derecho, historia y filosofía, doctorándose con la tesis: Diferencia de la filosofía de la naturaleza en Demócrito y Epicuro. Sus intereses lo llevaron a trascender en el estudio de la sociedad, la economía y la política.

El Estado y la administración pública son categorías presentes en su análisis sobre las sociedades modernas, la lucha de clases y el desarrollo del sistema capitalista.

El materialismo histórico y dialéctico constituye el modelo filosófico que le sirve para analizar la realidad material en constante cambio; es la base para el estudio de la historia de la humanidad determinada por las condiciones materiales de su existencia.

Su obra fundamental es El Capital. Crítica de la Economía Política, la cual fue publicada en tres tomos, el primero en 1867, y en 1885 y 1894 los subsecuentes tomos que fueron editados póstumamente por su amigo y colaborador Friedrich Engels.

Marx murió el 14 de marzo de 1893.

"Todas las clases que le precedieron y conquistaron el Poder procuraron consolidar las posiciones adquiridas sometiendo a la sociedad entera a su régimen de adquisición. Los proletarios sólo pueden conquistar para sí las fuerzas sociales de la producción aboliendo el régimen adquisitivo a que se hallan sujetos, y con él todo el régimen de apropiación de la sociedad. Los proletarios no tienen nada propio que asegurar, sino destruir todos los aseguramientos y seguridades privadas de los demás. (...) Hasta ahora, todos los movimientos sociales habían sido movimientos desatados por una minoría o en interés de una minoría. El movimiento proletario es el movimiento autónomo de una inmensa mayoría en interés de una mayoría inmensa. El proletariado, la capa más baja y oprimida de la sociedad actual, no puede levantarse, incorporarse, sin hacer saltar, hecho añicos desde los cimientos hasta el remate, todo ese edificio que forma la sociedad oficial."


Manifiesto del Partido Comunista. Cap. 1 Burgueses y Proletarios