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jueves, 16 de noviembre de 2023

Encuentros



Hermosillo, Sonora a 16 de noviembre de 2023.


Punto de partida. La Administración Pública del Estado Capitalista, punto de inflexión

Conocí a Omar como estudiante de licenciatura. Su obra La Administración Pública del Estado Capitalista recién se había publicado en su edición de Editorial Fontamara para pronto convertirse en un clásico de la disciplina, en un punto de inflexión en el estudio de la administración pública. Se trata de la edición que me permitió comprender e interpretar el objeto de estudio y el sentido de la disciplina que decidí estudiar como segunda carrera.

La solidez científica en su estudio y, por decirlo así, la cercanía con la ciencia económica en la perspectiva que me tocó estudiarla como primera carrera, me generó un interés especial. La dialéctica Hegeliana y la influencia del materialismo marxista invitaban a escudriñar muy de cerca la obra del maestro. Frase por frase, capítulo a capítulo. Cada una de sus ideas y la obra en su conjunto.

Tiempo después, no hace mucho, platicamos del papel de sus profesores Raúl Olmedo Carranza y en el proceso que se llevó su investigación para esta obra, que originalmente sirvió como su tesis doctoral, la cual lo hizo merecedor del Premio Nacional de Administración Pública en su primera edición que le otorgó el INAP México.

Esta obra trascendió fronteras, convirtiéndose en referencia para los que estudian y practican la Administración Pública en centro y Sudamérica, en España e incluso en EUA, donde se leía en cursos de posgrado en fotocopias que los profesores presentaban a sus alumnos como material de estudio.


El encuentro personal. El maestro y el alumno

Pertenecer a una comunidad de académicos otorga privilegios. El conocer y aprender de grandes obras y, luego, a quienes las han producido son parte de estos privilegios. El programa de intercambio UNAM-UNISON para la actualización docente hizo posible la participación de Omar en calidad de profesor visitante en las aulas de la carrera de Administración Pública de la Universidad de Sonora. Fueron mis primeros contactos personales con el maestro, los cuales se sumaron a otros con su presencia en eventos en el Instituto Sonorense de Administración Pública.

La producción científica del maestro se enriqueció con la segunda edición de su Teoría administrativa de la ciencia política, los imprescindibles libros Introducción a la Administración Pública y Teoría de la Administración Pública, así como Las Ciencias de la Administración en el Estado Absolutista, y, de relevancia para el país, su obra El Estado y la Administración Pública en México. Todas ellas, obras publicadas en la década de los ochenta.

Fui afortunado de asistir a clases de posgrado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Vi en su escenario natural al maestro… Fue un tema recurrente en nuestras pláticas: la relevancia de nuestra tarea como profesores forjadores de profesionales de nuestra disciplina.

Su desempeño docente caracterizado por su profesionalismo, seriedad y compromiso era adosado con una actitud inquieta, a veces de sorpresa, pero siempre atenta a la evolución de la cátedra y de los comentarios de sus alumnos. Lo mismo se podía observar en sus clases de licenciatura, a las cuales me invitó como observador y un poco de adjunto para que, con sus preguntas, yo pudiera hacer comentarios que pudieran interesar a sus estudiantes y los invitaran a participar en clase.

Recién publicados en 1996 Los Elementos Generales de Policía de Von Justi, o la Ciencia del Estado como salió a luz en la edición del INAP-IAPEM-MAP, me distinguió para comentar la obra en su presentación en el Centro de Gobierno del Estado de Sonora.

El rescate de la obra del economista alemán del Siglo XVIII fue antecedido por la publicación dos años antes de los Elementos de Ciencia Administrativa del colombiano Florentino González. Con el tiempo, se publicó la obra de Charles-Jean Bonnin, el Arthasastra de Kautilya, la obra del chileno Hermógenes Pérez de Arce sobre el Administrador Público, el Tratado de Administración y derecho administrativo de Von Stein, y los Ensayos del italiano Carlo Ferraris obra en la que apoyé al maestro en la traducción y edición, la cual fue publicada por la Universidad de Sonora. Como es conocido, todas estas obras clásicas son precedidas por sendos estudios introductorios del maestro.


Encuentro con el rostro de Bonnin, el reconocimiento de la Universidad y la Cátedra

En el año 2008, con motivo del 200 Aniversario de la publicación de la obra de Bonnin, Principios de Administración Pública, el maestro visitó la Universidad de Sonora para presidir los eventos que se organizaron para tal celebración. El primero de los dos eventos que se realizaron en el país.

Con ese pretexto se diseñó el programa de los Diálogos con el Dr. Omar Guerrero, integrado por un conversatorio con estudiantes y profesores, una conferencia sobre la obra de Bonnin, y una mesa redonda en la que se analizó, a 30 años de su publicación, el libro La Administración Pública del Estado Capitalista.

La obra de Omar Guerrero forma parte de la enseñanza en las aulas de los programas de licenciatura y posgrado en el país. En mi curso de Administración Pública en el posgrado de Administración de la Universidad un grupo de estudiantes me dieron a conocer una imagen gráfica del pensador francés Bonnin, al que en ese momento estudiábamos. Hervin Fernández, asistente del maestro me informó del origen del retrato comentando a Omar del interés mostrado por un profesor sonorense. Pronto entramos en contacto después de algún tiempo que no lo hacíamos.

Al interior de la Academia de Administración Pública de la Universidad, los profesores participantes en ese colegiado empezamos a deliberar sobre un reconocimiento a la trayectoria y obra del maestro. Surgió, entonces, el proyecto de promover el otorgamiento de un Doctorado en Administración Pública, tarea para la cual se me comisionó.

Tanto Lauro Parada Ruiz, Jefe del Departamento de Sociología y Administración Pública, Dora Elvia Enríquez Licón, Directora de la División de Ciencias Sociales, como Heriberto Grijalva Monteverde, Rector de la Universidad, hicieron posible que los trámites en las instancias colegiadas fueran cubiertos sin contratiempos y en un tiempo extraordinario por lo corto de su duración. Esto se debió, me señalaron las autoridades, a la calidad del candidato, a su destacada trayectoria y obra, así como a su larga cercanía con la comunidad de la Universidad.

Me tocó comunicar la noticia al maestro. Fui cuidadoso con mis palabras. Él no sabía de lo que la Academia promovió y lo que la Universidad decidió. Del otro lado del teléfono percibí a un Omar serio, agradecido, pero serio. Rita, su querida esposa, tiempo después, nos platicó a Elizabeth y a mí que Omar bajó de su estudio corriendo y saltando de gusto. Nos reímos un buen rato del hecho. Omar también rio. Lo observé, lo sentí en su lado más humano, expresando su sentimiento de felicidad de manera plena. En los siguientes años, pude atestiguar este tipo de manifestaciones.

El día 9 de Noviembre de 2011, en el marco del LXIX Aniversario de la fundación de la Universidad de Sonora y el XXXIII Aniversario del Departamento de Sociología y Administración Pública se realizó el Acto de Investidura del Doctorado Honoris Causa del Dr. Omar Guerrero Orozco, en el Auditorio del Departamento de Medicina de la Universidad.

A raíz de dicha distinción, el maestro me habló del compromiso que había asumido al recibir dicho reconocimiento. Platicamos en varias ocasiones sobre el tema y, paulatinamente, surgió la idea de instaurar una Cátedra, teniendo como pretexto la obra del maestro y contando con su presencia en esos encuentros anuales.

El pasado 9 de noviembre concluimos la edición número doce de la Cátedra de Administración Pública Dr. Omar Guerrero Orozco. El programa lo autorizó Omar, como en las otras ediciones. En esta edición no contamos con su presencia, sin embargo, los estudiantes estuvieron a la expectativa de lo tratado en las tres mesas de análisis del programa y de la posibilidad de que Omar pudiera asistir.

La última mesa que se llevó a cabo fue para analizar el artículo que nos envió Omar: Dwight Waldo: un pensador administrativo universal, publicado en el mes de septiembre en el número 60 de la Revista Estudios Políticos de la UNAM.

Con seguridad llevaremos a cabo otras ediciones de la Cátedra. La obra de Omar Guerrero, base académica de la misma, permite hacerlo.

sábado, 26 de junio de 2021


Hermosillo, Sonora a 26 de junio de 2021.

De agosto 10 de 2020 a junio 25 de 2021, se desarrolló el proyecto de divulgación Acciones de Difusión de apoyo a la Licenciatura en Administración Pública. 2020-2021. Este proyecto fue impulsado por estudiantes del programa educativo de la Licenciatura en Administración Pública y profesores de la Academia y el Grupo Disciplinario de Administración Pública de la Universidad de Sonora.

Los objetivos del proyecto se delinearon en términos de establecer un medio de difusión de las actividades académicas realizadas en el programa de Licenciatura en Administración Pública de la Universidad de Sonora, a fin dar a conocer este programa académico, apoyar a los estudiantes en el conocimiento de los proyectos y actividades que se llevan a cabo, así como en su formación integral, así como promover principios universitarios relativos a la responsabilidad social de la universidad, su compromiso con la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, así como su orientación a una universidad de calidad, caracterizada por la inclusión, la equidad y la sostenibilidad.

Durante dos semestres se realizaron diversas actividades de divulgación. Los resultados obtenidos contemplan:

  • Los colaboradores del proyecto fueron dos docentes y 5 estudiantes, coordinados por un profesor de carrera del programa educativo. Se benefició a la comunidad universitaria, en particular la del programa de la Licenciatura en Administración Pública. Se hizo extensivo a otros sectores de la sociedad.
  • Se impactó a todas las asignaturas del plan de estudios, atendiendo los ejes rectores y transversales del plan de Desarrollo Institucional de la Universidad. Además de la difusión de la carrera, de los contenidos de su plan de estudios, del espacio laboral de los egresados, etc., el proyecto se enfocó en generar una cultura universitaria sobre: la responsabilidad social de la institución, la inclusión y equidad social, el compromiso profesional de estudiantes y egresados, así como el cuidado del medio ambiente.
  • Se atendieron los Ejes que orientan las acciones de este proyecto son los siguientes; se incluyen los grandes temas que comprenden: Administración Pública; Derechos Humanos e Inclusión; Responsabilidad Social Universitaria y ODS; Programa de Licenciatura en Administración Pública.
  • En el semestre 2020-2 se produjeron y difundieron 14 volantes-flyers, 3 posters y 3 videos. Se participó en un programa de radio en A Ciencia Cierta. También se participó en la publicación de 10 notas en el Portal de la Universidad de Sonora. 
  • En el semestre 2021-1 se elaboraron y difundieron 11 volantes-flyers, 2 posters y 4 videos. Se elaboró un mensaje de felicitación al Programa de Divulgación y Difusión Científica, Tecnológica y Cultural de la Universidad, así como al Programa de Recio A Ciencia Cierta; se publicaron dos notas en el portal de la Universidad y se participó en tres entrevistas en el al Programa de Radio A Ciencia Cierta.

Como se indica, uno de los Ejes que orientaron las acciones de este proyecto fue el abordó la temática de la Administración Pública. Al respecto se concibió la elaboración de volantes o flyers relacionados con los clásicos de la disciplina. Durante el semestre 2020-2 se diseñaron los volantes sobre Charles-Jean Baptiste Bonnin, Florentino González y Luis de la Rosa, los grandes fundadores de la disciplina durante el siglo XIX. En el siguiente semestre se elaboraron volantes alusivos a los clásicos de la Administración Pública en Norteamérica: Woodrow Wilson, Frederick Taylor, Henri Fayol y Max Weber.

Teniendo como referencia el contenido de estos volantes se tomó la decisión de diseñar vídeos relativos a la obra de estos preclaros estudiosos de la Administración Pública. Durante los meses de agosto y septiembre de 2020 se difundieron los vídeos de los clásicos del siglo XIX; en el mes de abril de 2021 se difundieron los vídeos que se refieren a la obra de los clásicos de la escuela norteamericana.

En esta aportación se presentan los vídeos sobre la obra del francés Bonnin, de Don Florentino González y del fundador de la Administración Pública en México Luis de la Rosa Oteiza.

 

Charles-Jean Baptiste Bonnin
Padre de la Administración Pública

Florentino González
Clásico de la Administración Pública

Luis de la Rosa Oteiza
Padre de la Administración Pública en México







miércoles, 18 de noviembre de 2015

Notas acerca del estudio de la Ciencia de la Administración

Charles-Jean Baptiste Bonnin

Hermosillo Sonora, Noviembre 18 de 2015.

El siglo XIX es fundamental para el desarrollo de las Ciencias Sociales.

Teniendo como referentes el impulso fundacional de la racionalidad propiciado por la Ilustración, la consolidación del sistema capitalista mediante la revolución industrial, el surgimiento de una problemática social que condujo a las revoluciones sociales, así como el desarrollo del conocimiento científico y del positivismo de Auguste Comte promotor del progreso social, durante este periodo surgen y se desarrollan diversas ciencias sociales. 

Como sabemos, a principios del siglo XIX, en la Francia de 1808, Charles-Jean Baptiste Bonnin fundó la Ciencia de la Administración. Este preclaro pensador consideraba que «La administración es una consecuencia natural del estado social, como éste lo es de la sociabilidad natural del hombre: su naturaleza es un resultado de la comunidad, pues desde el momento en que existe pacto social, hay administración.» De esta manera denota el sentido político y social de la naturaleza de la administración, de la administración pública. 

En sus reflexiones, Bonnin puntualizó que si bien «…la administración es una consecuencia de la asociación, como ésta lo es del espíritu de sociabilidad inherente a la especie humana, ésta, al menos en cuanto a su organización y los efectos que de ella proceden, está sometida, lo mismo que la sociedad, a un modo de existir. Este modo o sistema constituye por cuanto a los principios, la ciencia de la administración, y por cuanto a su acción ejecutiva, el arte de administrar.» Así lo escribió en sus Principios de Administración.

Florentino González Vargas

La administración pública es la acción del Estado, la cual se manifiesta en bienes y servicios públicos de interés para toda la Sociedad. Este rasgo, la acción administrativa, la define nuestro autor como la parte activa del Estado: el movimiento administrativo, dijo el colombiano Florentino González, debe caracterizarse por la rapidez, la actividad y la eficacia, con el fin de asegurar la respuesta gubernamental que requiere «El movimiento social, el progreso de la nación y las variaciones que naturalmente producirán estas causas en los intereses…».

Mientras que en Europa los estudiosos se concentraban en el desarrollo del Derecho Administrativo, en 1840, en su obra Elementos de Ciencia Administrativa, González Vargas toma partido por el estudio de la Ciencia de la Administración; en ella definió la administración pública como «…la acción de las autoridades sobre los intereses y negocios sociales, que tengan el carácter de públicos, ejercida conforme a las reglas que se hayan establecido en una nación para manejarlos.»

El propósito de esa acción, apuntó, es el bienestar y la felicidad de la sociedad; por ello, destacó el insigne colombiano, «La acción de la autoridad sobre los intereses o negocios públicos, o el manejo de ellos, debe arreglarse, pues, por esta variedad; y las leyes administrativas deben tenerla presente al dar a los funcionarios sus respectivas atribuciones.»

Luis de la Rosa Oteiza

A partir de los primeros años del siglo XIX, ocurren los procesos de emancipación de los países de América Latina del poder español y portugués. Se vivieron, entonces, conflictos intestinos que pugnaban por constituir su identidad como naciones independientes, la edificación de las instituciones liberales promotoras del auge económico y la estabilidad política que proveyera las condiciones para el desarrollo de las nuevas repúblicas.

En México, Don Luis de la Rosa Oteiza, escribe en 1853 su obra Ensayo sobre la Administración Pública de México, y Medios de Mejorarla. Sobre ella y acerca de su tiempo, el ilustre zacatecano consignó que «…escribí esta obra, y aun comencé a imprimirla en circunstancias en que todavía se podía esperar que la paz y el orden se conservarían por mucho tiempo, y que este tiempo precioso se emplearía en hacer mejoras materiales, en fomentar la instrucción pública y en morigerar todas las clases de la sociedad por medio de una buena administración. Todo hacía creer que la nación, cansada ya de disensiones y discordias, iba a disfrutar los inmensos beneficios de una civilización siempre creciente. El espíritu de empresa comenzaba a reanimarse; no se hablaba ya sino de caminos y telégrafos, de navegación por medio del vapor, de exposiciones industriales, de fundación de hospicios y penitenciarias, de mejoras en todos los establecimientos de instrucción pública, de construcción de nuevos teatros, dentro y fuera de la capital, de introducción al país de nuevas máquinas, de instrumentos agrarios o industriales; y, en fin, las artes de la paz comenzaban a florecer, y hacían esperar al país un porvenir muy lisonjero. Pero todas las previsiones han fallado, todas las esperanzas se han desvanecido, y sobre los escombros de las instituciones ya destruidas, irán cayendo una por una esas obras de utilidad pública, esas mejoras administrativas que se habían realizado ya, o que se iban planteando cada día...» Por ello, reconoce la importancia de replantearse el rumbo del país, y con él la valoración de la administración pública como medio principal para mejorar las condiciones de vida de sus compatriotas. 

Para Don Luis de la Rosa, el «…gobierno tiene por principal objeto defender y conservar la nacionalidad e independencia del país, mantener inviolables sus instituciones políticas y proteger al pueblo en el goce de sus derechos, si la constitución es popular, o sostener las prerrogativas o inmunidades de las clases privilegiadas, si el gobierno es una aristocracia.» Por lo tanto, resalta el autor, «La administración pública tiene por único objeto satisfacer las necesidades más imperiosas y exigentes de toda sociedad; la seguridad personal y de las propiedades, y el decoro y honor de las familias: la salubridad e higiene pública, la abundancia de recursos necesarios para la subsistencia, la moralidad y buenas costumbres, la instrucción pública; el socorro de las miserias y calamidades a que están sujetas las clases más menesterosas de la sociedad; y si es posible, el goce de todos los beneficios, de todas las comodidades y ventajas que proporciona al hombre la civilización…»

Hermógenes Pérez de Arce y Lopetegui

En la perspectiva liberal, en buena medida la solución a los problemas de la sociedad se encuentra en la educación del pueblo y en la profesionalización y compromiso de los gobernantes. La ilustración del ser humano es el camino para la configuración de una conciencia ciudadana y social que guíe a la creatividad y laboriosidad promotoras del bienestar y progreso del colectivo social. 

En el Chile de 1884, el político y periodista Hermógenes Pérez de Arce Lopetegui dio a conocer su relevante obra El administrador público; o sea, Estudios sobre principios jenerales de administración; el intelectual chileno nos ofrece la idea del papel relevante que juega el personal administrativo para el cumplimiento de los fines del gobierno. Como Don Florentino González quien reconoce que los medios activos, es decir los agentes o funcionarios públicos, son el elemento vital de la administración, Pérez de Arce insiste en que el servidor público debe ser instruido no sólo en las leyes y reglamentos, sino también contar con las capacidades de un hombre de Estado en muy diversos campos como la estadística, el derecho público, la economía policía, la historia natural, la higiene pública, el desarrollo de la ciencia y la tecnología y las artes rurales.

Desde esta óptica, el administrador público debe ser un hombre de bien estar y preparado para fomentar y encauzar el bien público. Es el centro de la acción gubernamental, de la administración pública, a la cual define como «el conjunto de resortes con que el poder ejecutivo mueve todos los servicios que concurren al bienestar general, dentro de los límites racionales que una sana apreciación atribuye a la autoridad, para no invadir la esfera de la actividad individual, ni sacrificar sus garantías.»

El ejercicio de la administración pública requiere de su estudio. El buen gobierno es el resultado de la justa concurrencia de teoría y praxis. El desarrollo de la Ciencia de la Administración se debe tanto al intelecto de sus fundadores y cultivadores como a la actuación de los funcionarios públicos

Cabe resaltar que en el caso de Don Florentino González y de Don Hermógenes Pérez de Arce, también se reconoce su relevante papel como docentes en sus respectivos países: González Vargas fue profesor de derecho constitucional, ciencia administrativa y derecho internacional en la Universidad de Bogotá entre 1833 y 1839; Pérez de Arce, por su parte, inició en la Universidad de Chile en 1895 la primera clase de Administración Pública. Hay que recordar que en Estados Unidos de Norteamérica se ha dicho que el estudio de esta materia dio inicio en 1887 con el ensayo de Woodrow Wilson El estudio de la Administración.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Charles-Jean Baptiste Bonnin: Aniversario

Hermosillo Sonora, 30 de Octubre de 2012.

Charles-Jean Baptiste Bonnin, fundador de la ciencia de la Administración Pública, cumple en el mes de octubre 240 años de su natalicio y 166 años de su fallecimiento.

En su Compendio de los Principios de Administración, escribió:

“Considerando la administración como ciencia busqué sus elementos; demostré sus principios, establecí sus precisas relaciones con las demás partes de la legislación, así como sus divisiones y límites. Clasifiqué sus principios elementales, a los que me limité en el orden más conveniente a la ciencia administrativa porque son el todo, tanto para la teoría como para la práctica.”

(…) En el orden social, lo mismo que en el orden físico, todo se halla enlazado. Todo está en relación necesaria porque esta relación es natural, y de ella depende que exista en la sociedad política la misma armonía que en el universo. Nada es absoluto por su naturaleza, todo procede de las leyes generales que rigen a cada especie de seres o de cosas, y cuantos efectos resultan, únicamente son productos de aquellas leyes o causas primeras. El mundo moral, así como el mundo físico, sólo es una correlación o analogía forzada, sin la que no podrían subsistir uno ni otro. Es una continuación de hechos encadenados entre sí: descompuesto uno de los eslabones, se interrumpen las causas y sus efectos; separado, todo se transforma.

(…) Aunque el hombre nace en el estado social, éste no está fundado ni se sostiene sino por la reunión de las necesidades de cada uno; reunión que asegura la conservación de los individuos, por las mismas relaciones que nacen entre ellos como por consecuencia de sus necesidades. Si así no fuera, el estado social dejaría de ser el estado natural del género humano, porque, ¿cómo concebir un modo de existir para el hombre en sociedad que no tuviese por principio la conservación de los individuos y de sus relaciones necesarias, cuando sin esta conservación y estas relaciones no podría existir la comunidad ni haber existido? Es pues evidente que el estado social está cimentado sobre este principio: el hombre nació para vivir en sociedad, y la sociedad tiene por fundamento su conservación y las relaciones con sus semejantes que son el elemento de la asociación política y la causa de su perpetuidad. Pero ¿quién las garantiza?: el interés público, que también está fundado en el interés particular. Y ¿quién cimienta estos intereses y los conserva en la sociedad?: la acción de las leyes aplicadas por los magistrados, o de otro modo, su ejecución efectuada por la administración pública.

El interés público es permanente porque es el conjunto de los intereses particulares que no cesan jamás, y el lazo que une a los individuos; pues por interés público debe entenderse la reunión de aquellas necesidades relaciones naturales y universales, cuya expresión son las leyes, y el poder de éstas el regulador. En este interés público, colección de todos los intereses particulares, es donde existe el elemento de la asociación, es decir, elemento de la institución de la administración como su gobierno natural, Pues la conservación de cada uno de los individuos fue siempre el objeto de la unión social, y porque esta conservación es la causa de la administración y de sus leyes para el sostén y garantía de las relaciones sociales.

Si se examina la acción social de la administración se ve en ella una ciencia deducida de los elementos naturales, y fundada sobre principios universales y fijos. En efecto, ella es la ciencia de las relaciones entre la comunidad y sus individuos, y de los medios de conservación de estas mismas relaciones por la acción de las leyes y de los magistrados sobre las personas y propiedades, en todo lo que interesa al orden social. La ciencia administrativa, pues, debe ser considerada como el conocimiento de los principios de las relaciones sociales, es decir, el análisis de las propiedades y fenómenos de estas relaciones, así como aplicación a las personas y cosas de las reglas mismas que encaminan dichas relaciones al interés común. Según esta definición, tomada en la naturaleza misma de las cosas, la ciencia administrativa, como teoría, demuestra el juego de la acción social, y como aplicación es el arte de poner aquella acción en práctica. La administración es por consiguiente ciencia y arte: ciencia para poner en claro la teoría de las relaciones sociales, y arte cuando tiene por objeto la práctica de esta teoría para la aplicación de las leyes.”

Biografía

A continuación se presenta la biografía del francés, que es presentada en el portal que lleva su nombre (http://www.cjbonnin.org/), el cual ha sido diseñado por el Dr. Omar Guerrero Orozco (http://www.omarguerrero.org/), ínclito investigador social, a quien se debe la recuperación de la obra de Bonnin.


Biografía

Charles-Jean Baptiste Bonnin nació el 4 de octubre de 1772 en la ciudad de París, en el seno de una familia cuyas raíces proceden de Borgoña, e hizo sus estudios en el Colegio de las Cuatro Naciones. Se desempeñó en la administración pública como funcionario departamental del Sena y fue un pensador progresista. Sus padres habían proyectado que cursara la profesión médica, idea frustrada por los acontecimientos de la Revolución, suceso que inspiró en su persona el gusto por los temas políticos. Su verdadera vocación nació tempranamente, en su juventud, merced a las lecturas de Montesquieu, Mably, Bacon, Fenelon y Cornelius, a quienes profesó gran admiración. Conoció en 1829 a Auguste Comte, convirtiéndose en su amigo hasta la fecha de su muerte.

Entre las muchas referencias a su persona durante su vida destaca el trabajo de M. Lemonier titulado Noticia Histórica (Notice Historique), que encabeza un trabajo que lleva por nombre Pensées de C.J.B. Bonnin. El documento fue promovido por Bonnin y quizá también revisado por él. Dentro de los archivos de la administración francesa hay algunas referencias a su persona, como que quizá fue miembro de la masonería. También en ellos consta que, por motivo de algunos pasajes de su libro Estudios Legislativos (Études Législatives), publicado en 1822, donde critica al catolicismo, sufrió trece meses en prisión.

La Revista Enciclopédica o análisis razonado de las producciones más notables de Francia, en su edición de 1829, destaca la publicación de la tercera edición de los principios de administración pública, allí se hace una reseña de los contenidos más importantes de la obra y se señala que es un libro pleno de ideas sabias y útiles, que su autor plasmó con elegancia, exactitud y claridad.

Hoy en día es fácil el acceso a su obra principal: Principios de Administración Pública, por haberse reeditado en francés y en español, ambas en línea; pero principalmente gracias a la publicación del Fondo de Cultura Económica de México (2004). En la actualidad sus compatriotas le rinden el tributo que merece. Georges Langrod dijo con toda razón que “la ciencia de la administración, en el sentido moderno de esta expresión, nace en Francia con el siglo XIX. Su pionero es Charles-Jean Bonnin, autor de los Principios de Administración Pública, cuya primera edición se remonta a 1808". Igualmente, Jacques Chevallier y Dániele Loschak comentaron que “puede ser considerado como el verdadero fundador de la ciencia administrativa francesa”. Pero es más, mucho más: es el fundador de la ciencia de la administración pública, mundialmente considerada. Más recientemente Jacqueline Morand-Devillier sugirió la publicación de los Principios, precisamente en su primera edición, lo que ya se hizo, no en Francia, sino en México, cuando corría el 2004.

martes, 20 de marzo de 2012

Charles-Jean Baptiste Bonnin. El primer eslabón


Hermosillo Sonora, 20 de Marzo de 2012.

Considerada como la primera ciencia social, la Ciencia de la Administración, la Administración Pública, es producto del genio del francés Carlos Juan Bautista Bonnin. A él se debe la definición de los principios universales e invariables de la Administración: fundado en el iluminismo y la razón imperantes en la visión científica de la sociedad de aquellos años, Bonnin realiza la publicación original en 1808 de su magistral obra "De l'importance et de la nécessité d'un Code Administratif".

Las luces de la Ciencia fundada por Bonnin iluminaron, traspasando el océano, en América Latina: en Colombia, en el año 1840, se publica el primer estudio de esta disciplina en lengua castellana "Elementos de Ciencia Administrativa", debido a la brillante pluma de Don Florentino González. En la misma tradición que Bonnin, este insigne intelectual definió que "La administración pública es la acción de las autoridades sobre los intereses y negocios sociales, que tengan el carácter de públicos, ejercida conforme a las reglas que se hayan establecido en una nación para manejarlos." El principio del razonamiento en la ciencia de la administración es, para González, la utilidad general, el bienestar y felicidad de la masa entera de la sociedad. En México, por su parte, toca a Luis de la Rosa y Oteiza, periodista, político y reconocido servidor público liberal, fundar el estudio sistemático de la Administración Pública al momento de publicar en 1853 su "Ensayo sobre la administración pública de México y medios para mejorarla".

La evolución hacia la definición del Estado de Derecho trajo consigo nuevas formas de entender las relaciones entre la sociedad y el Estado: el Derecho Administrativo se convirtió en el marco de explicación de la administración pública, en lo relativo a sus instituciones y a los procesos que las mismas desarrollan para lograr el interés público. El cultivo del Derecho Administrativo atenuó el impacto de la obra de Bonnin en Europa, incluso en Francia; los programas universitarios se sustentaron más en el método y exposición legal, pues se consideró que dado que el Derecho Administrativo emana del Derecho Público, se volvía relativamente comprensible la organización del ejecutivo y las atribuciones de las autoridades administrativas, así como las relaciones de este poder con el legislativo. El estudio de la Administración Pública ocurrió, entonces, mediante la lectura de manuales jurídicos, códigos y leyes.

Un paso importante del desarrollo de la disciplina de la Administración Pública es el dado por los pensadores norteamericanos de fines de siglo XIX y principios del siglo XX: la Administración Pública como estudio del Ejecutivo, es fortalecida por la aportación de Woodrow Wilson quien promueve su institucionalización académica en su país y propone en 1887, en su artículo "El estudio de la Administración", la definición de su objeto, estudio y método.

A lo largo del Siglo XIX, la Administración Pública surge y se consolida como Ciencia Social. Se la concibe como expresión del Estado frente a la Sociedad, orientada a propiciar el bienestar social mediante la generación de bienes y servicios de carácter público. La acción que representa la administración pública es llevada a cabo por un conjunto de servidores públicos y organizaciones que son regulados por un marco institucional que hace posible la convivencia en comunidad y entre los miembros de ésta y sus gobernantes.

Como disciplina, la Administración Pública plantea un conjunto de conocimientos, técnicas, métodos, teorías, modelos y criterios de acción que explican y desarrollan la organización y funcionamiento interno del aparato gubernamental de manera que se puedan alcanzar los objetivos asociados al interés público y desarrollo integral de la sociedad en su conjunto.