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viernes, 27 de febrero de 2026

Capacitación y actualización en el IAP Puebla: formación estratégica para el servicio público


Hermosillo, Sonora a 27 de febrero de 2026. 
 

El Instituto de Administración Pública del Estado de Puebla (IAP Puebla) ha consolidado su oferta de capacitación y actualización dirigida a fortalecer las competencias del capital humano en el sector público. A través de su programa de educación continua, implementa cursos especializados bajo la modalidad virtual, orientados a atender desafíos contemporáneos como la ética gubernamental, la gestión por procesos y la mejora organizacional. Estas acciones se inscriben en el Plan de Profesionalización 2025-2026, cuyo propósito es mejorar la calidad del servicio público mediante herramientas técnicas y conceptuales actualizadas.

            A continuación, se describen algunos de los cursos contemplados en su oferta de educación continua, los cuales fueron impartidos durante el mes de febrero de 2026:

 

Rol Directivo en el Servicio Público

El “Rol Directivo en el Servicio Público” es un curso realizado los días 9 y 10 de febrero de 2026. La capacitación fue impartida por Miguel Ángel Flores Ponce, quien desarrolló un enfoque integral sobre las competencias requeridas para ejercer funciones de liderazgo en el sector público. Su principal objetivo consistió en fortalecer las habilidades directivas de las y los servidores públicos, mediante el desarrollo de capacidades relacionadas con el liderazgo, la toma de decisiones y la gestión del talento humano. Se enfatizó que el liderazgo inicia a nivel personal, a partir de la congruencia y la credibilidad, elementos fundamentales para ejercer autoridad legítima dentro de las organizaciones.

            En cuanto a la temática abordada, se analizaron diversas perspectivas del liderazgo, incluyendo el liderazgo adaptativo o “camaleónico”, que permite ajustarse a distintos contextos organizacionales. Asimismo, se analizaron aspectos clave como la inteligencia emocional, la comunicación efectiva y la gestión de conflictos, destacando su papel en la consolidación de equipos de trabajo eficientes.

            Un componente relevante fue la reflexión sobre el entorno organizacional, donde se subrayó la importancia de generar confianza, compromiso y sentido de pertenencia entre los colaboradores. También se trabajaron habilidades para delegar responsabilidades, tomar decisiones informadas y fomentar el desarrollo del talento humano, entendido como un recurso estratégico y no únicamente administrativo.

            El curso integró, además, actividades prácticas enfocadas en la comunicación persuasiva, la resolución de problemas y la identificación de fortalezas y áreas de mejora en el desempeño directivo. Se promovió una visión humanista del liderazgo, centrada en la empatía, el respeto y la responsabilidad, con el propósito de construir ambientes laborales saludables. La dinámica interactiva sumó a la exposición teórica actividades participativas, construyendo así un espacio de aprendizaje orientado a la mejora del desempeño directivo en el servicio público.

 

Enfoque Basado en Procesos

El curso “Enfoque Basado en Procesos” se realizó los días 9 y 10 de febrero de 2026. La capacitación fue impartida por el instructor Heriberto Trevera Castro, especialista en sistemas de gestión y mejora organizacional.

            El objetivo del curso fue desarrollar en los participantes una visión sistémica de la organización, permitiéndoles identificar, analizar y gestionar los procesos como elementos clave para el cumplimiento de objetivos institucionales. Este enfoque busca trascender estructuras tradicionalmente jerárquicas, promoviendo una comprensión horizontal de las actividades y su interrelación.

            En términos de contenido, se abordaron conceptos como gestión por procesos, pensamiento sistémico y mejora continua, destacando la importancia de identificar qué hace una organización (proceso) y cómo lo hace (procedimiento). Asimismo, se analizaron herramientas como indicadores clave de desempeño (KPI), diagramas de flujo y sistemas de control preventivo, correctivo y de verificación.

            Un elemento central del curso fue la relación entre procesos y calidad, enfatizando que la estandarización contribuye al control interno y a la prestación de servicios de valor. Se discutieron también enfoques de calidad como ISO 9001, así como metodologías orientadas a evitar errores (poka-yoke) y asegurar evidencia documental en los procesos administrativos.

            El instructor motivó a la participación activa de los asistentes mediante ejercicios de análisis de procesos, identificación de riesgos y diseño de propuestas de mejora. De esta forma, el curso no solo aportó conocimientos teóricos, sino que promovió la aplicación práctica en contextos institucionales reales. Este curso representa una apuesta por la profesionalización del servicio público, al fortalecer capacidades para mejorar la eficiencia, transparencia y calidad en la gestión gubernamental.

 

Igualdad Laboral y No Discriminación

Este curso se llevó a cabo del 11 al 13 de febrero de 2026, siendo dirigido por Daniela Fernández Perea, quien desarrolló un enfoque integral orientado a comprender y atender problemáticas estructurales relacionadas con la desigualdad en los entornos laborales. El objetivo del curso fue sensibilizar a las y los participantes sobre la importancia de promover condiciones de igualdad sustantiva en el ámbito laboral, así como identificar y erradicar prácticas discriminatorias basadas en prejuicios, estereotipos y sesgos inconscientes. Se buscó fortalecer capacidades analíticas y éticas para la toma de decisiones equitativas dentro de las instituciones públicas.

            El curso abordó conceptos fundamentales como prejuicio y estereotipo, definidos como ideas preconcebidas y generalizaciones que afectan la percepción sobre determinados grupos sociales. A través de ejemplos prácticos, se evidenció cómo estas construcciones influyen en decisiones organizacionales, como la contratación o promoción de personal, generando desigualdades estructurales. También, se analizaron problemáticas concretas como la brecha salarial de género, explicada como la diferencia promedio de ingresos entre hombres y mujeres por trabajos de igual valor, y atribuida a factores como la discriminación, la segmentación laboral y el acceso desigual a cargos directivos. Este análisis permitió comprender que la desigualdad no siempre es directa, sino también resultado de condiciones estructurales.

            Otro eje relevante del curso fue el estudio de los sesgos inconscientes en los procesos organizacionales. Mediante el análisis de casos, se identificaron situaciones de discriminación por género, edad o afinidad, así como sus consecuencias en la pérdida de talento, la desmotivación del personal y el debilitamiento de la legitimidad institucional. Como respuesta, se propusieron estrategias como evaluaciones objetivas, comités diversos y procesos transparentes de selección y ascenso.

            Finalmente, se promovió una reflexión personal a partir de enfoques psicológicos y filosóficos, como el concepto de proyección, que invita al autoconocimiento en torno a las propias actitudes y percepciones. La modalidad virtual permitió el intercambio de experiencias, el análisis colectivo y la construcción de propuestas orientadas a generar entornos laborales más justos, inclusivos y respetuosos de la dignidad humana.

 

Ética en el Servicio Público

El curso “Ética en el Servicio Público” se desarrolló del 11 al 13 de febrero de 2026 y fue impartido por Daniela Fernández Perea, quien condujo un análisis integral sobre la importancia de la ética en el ejercicio de la función pública. El objetivo fue sensibilizar a los participantes sobre la relevancia de los principios éticos, la integridad y la responsabilidad en la administración pública, así como proporcionar herramientas conceptuales y normativas para prevenir prácticas indebidas, como la corrupción.

            Se abordaron temas relacionados con el marco legal del Sistema Nacional Anticorrupción, incluyendo leyes, mecanismos de control institucional y herramientas de transparencia. Se destacó la importancia del Índice de Percepción de la Corrupción, evidenciando los desafíos que enfrenta México en esta materia, así como la necesidad de fortalecer la rendición de cuentas y la participación ciudadana.

            El curso también analizó fenómenos como el soborno y el desvío de recursos, explorando sus consecuencias en la confianza institucional y el desarrollo social. Asimismo, se promovió la reflexión individual sobre valores y principios, enfatizando la responsabilidad, honestidad y compromiso con el aprendizaje continuo. Adicionalmente, se revisaron normas orientadas a mejorar el entorno laboral, como la NOM-035 y la NMX-R-025, vinculadas con la dignidad laboral y la igualdad. Todo ello permitió integrar una visión ética con aspectos organizacionales y normativos.

            Durante las sesiones de trabajo, fue posible combinar exposiciones teóricas con ejercicios reflexivos, generando un espacio de análisis crítico y diálogo entre los participantes. Este curso constituye un pilar fundamental para promover una cultura de integridad en el servicio público.

 

Elaboración de Manuales de Procedimientos

El curso “Elaboración de Manuales de Procedimientos” se llevó a cabo del 18 al 20 de febrero de 2026. Su impartición estuvo a cargo de René Alfredo Ávila Casco, quien guio a los participantes en el análisis técnico y metodológico para documentar procesos administrativos.

            El objetivo principal del curso consistió en dotar a los participantes de herramientas para diseñar, estructurar y redactar manuales de procedimientos que permitan estandarizar la operación institucional. Este enfoque parte de la importancia de contar con documentos normativos que describan de manera clara las actividades, responsabilidades y flujos de trabajo en las organizaciones públicas.

            En cuanto a contenidos, se abordaron conceptos fundamentales como proceso, actividad y responsabilidad dentro de un sistema de gestión, destacando que los procesos son conjuntos de actividades interrelacionadas que convierten insumos en resultados con valor agregado. Asimismo, se hizo énfasis en la aplicación de estándares internacionales, como los lineamientos del American National Standards Institute (ANSI), para la elaboración de diagramas de flujo y documentación.

            El curso incluyó prácticas orientadas a la identificación de rutas críticas, el diseño de diagramas de flujo y la redacción en tercera persona, privilegiando la claridad y precisión técnica. También se subrayó la importancia de diseñar primero el diagrama del proceso y posteriormente describir sus actividades, así como la necesidad de vincular los manuales con el marco jurídico y organizacional vigente.

            Finalmente, la modalidad virtual permitió la interacción síncrona entre instructor y participantes, fomentando ejercicios prácticos y retroalimentación continua. Este curso se posiciona como una herramienta clave para fortalecer la gestión institucional mediante la estandarización de procedimientos y la mejora de la calidad administrativa.

 

El Servidor Público y sus Responsabilidades

El curso “El Servidor Público y sus Responsabilidades” se desarrolló del 18 al 20 de febrero de 2026.Fungió como instructor René Alfredo Ávila Casco, quien abordó los fundamentos éticos, legales y administrativos que rigen el actuar de los servidores públicos.

            El objetivo del curso fue fortalecer la comprensión de las obligaciones, responsabilidades y principios que orientan la función pública, promoviendo una actuación basada en la legalidad, la ética y el compromiso social. En este sentido, se buscó sensibilizar a los participantes sobre la relevancia de su desempeño en la construcción de confianza institucional.

            Entre los contenidos revisados, destacó el análisis de los valores que sustentan la conducta del servidor público, tales como responsabilidad, justicia, equidad, solidaridad y compromiso con la sociedad. Asimismo, se abordaron los lineamientos establecidos en los códigos de ética y en la Ley General de Responsabilidades Administrativas, haciendo énfasis en la importancia de cumplir con las disposiciones normativas.

            El curso también profundizó en temas como los conflictos de interés, particularmente aquellos derivados de relaciones de parentesco, así como las implicaciones administrativas de incurrir en faltas, diferenciando entre infracciones graves y no graves. Se explicó, por ejemplo, la obligatoriedad de presentar la declaración patrimonial y las consecuencias de incumplir con esta obligación.

            Otro aspecto relevante fue la revisión de herramientas institucionales como la Plataforma Digital Nacional, que contribuye a la transparencia y al control de la información pública. Además, se promovió una reflexión personal sobre la ética profesional, destacando la necesidad de actuar con integridad y de mantener un proceso constante de aprendizaje.

            La modalidad virtual permitió el análisis de casos, la discusión colectiva y la retroalimentación entre participantes, consolidando un espacio formativo que refuerza la responsabilidad social del servidor público y su papel en el fortalecimiento del Estado.

 

Comentario final

Los cursos de capacitación implementados por el IAP Puebla reflejan un esfuerzo sistemático por fortalecer la profesionalización del servicio público mediante la actualización constante de conocimientos y habilidades. A través de su programa de educación continua, el Instituto ofrece una amplia gama de cursos, diplomados y posgrados que pueden consultarse en su portal oficial, donde también se encuentran los requisitos de inscripción y datos de contacto.

            Estas acciones se enmarcan en una estrategia integral que combina calidad académica, innovación y pertinencia social, con modalidades flexibles (presencial y virtual) que facilitan el acceso a los participantes. En conjunto, los cursos analizados evidencian cómo la formación técnica, ética y organizacional contribuye a consolidar instituciones más eficientes, transparentes y orientadas al bienestar social.

Mensualmente se oferta una programación de cursos y conferencias, disponible en el portal del Instituto (https://iappuebla.edu.mx/cursos/), donde se brinda información sobre estas actividades y en donde, también el interesado puede inscribirse.




sábado, 30 de abril de 2022

Ciclo de Conferencias de Administración Pública 2022

Hermosillo, Sonora a 30 de abril de 2022.

Organizado por el Programa Académico de la Licenciatura en Administración Pública de la Universidad de Sonora, se presentó el Ciclo de Conferencias de Administración Pública 2022, celebrado durante los días 25 al 28 de abril del año en curso.

En calidad de coordinador de la organización del evento, el profesor Arturo Ordaz Álvarez, señaló que se celebraron cuatro conferencias abordando los siguientes temas por los respectivos conferencistas:

      Arturo Ordaz Álvarez. Estado de Derecho y Ética Pública en el gobierno. 25 de abril

      Gilberto Gutiérrez Quiroz. Panorama de la administración pública y el Sistema Político. 26 de abril

      Martha Cristina Chávez Favela. Trascender la Procrastinación. 27 de abril

      Gustavo de Jesús Bravo Castillo. El Buen Gobierno Corporativo. 28 de abril



Las conferencias se verificaron en el Auditorio Gilberto Gutiérrez Quiroz del Edificio 9B del Departamento de Sociología y Administración Pública, iniciando a las 10:00 horas y con un promedio de duración de 90 minutos.

Asistieron estudiantes y profesores del programa académico de la Licenciatura en Administración Pública, en su mayoría, contando con la asistencia de estudiantes de otros programas y público en general. En promedio, asistieron 30 alumnos, profesores y público en general por conferencia.


La moderación de los eventos corrió a cargo de estudiantes de segundo y cuarto semestre de la carrera, siendo estos: Laura Lilia Franco Velázquez, Sergio Arturo Caudillo Valle, Dulce Esmeralda Durazo Fimbres, Enrique Nisandro Rosas Díaz, Andrea Salazar Galaz, José Luis Pacheco Herrera, Jazmín Daniela Garay Cerón y Martín Eduardo González Guaderrama.

Colaboraron en la organización del evento los profesores Cecilia de María Gautrin Rubio y Gustavo de Jesús Bravo Castillo.

El ciclo de conferencias se divulgó mediante un promocional, así como en correos y mensajes a estudiantes, profesores y autoridades universitarias.


Cabe señalar que se contó con el apoyo logístico de la Televisora de la Universidad de Sonora, así como de la Dirección de Comunicación de la Universitaria, generándose notas sobre las cuatro conferencias, las cuales fueron publicadas en el portal de la Universidad de Sonora.

Este evento se realizó coordinadamente con los profesores de la Academia y el Grupo Disciplinario de Administración Pública de la Universidad de Sonora, la Corresponsalía en Hermosillo del Seminario de Cultura Mexicana y el Capítulo Sonora de la Academia Internacional de Ciencias Político-Administrativas y Estudios de Futuro A. C. (IAPAS). 

Moderadores, conferencistas y organizadores recibieron sus respectivas constancias de participación avaladas por el Dr. Gustavo de Jesús Bravo Castillo, Jefe del Departamento. Estas actividades recibieron puntos Culturest.

Al final del evento, se regaló un ejemplar del libro Transparencia Pública en los Ayuntamientos de Sonora, de la autoría del profesor Francisco Javier Santini, a quienes asistieron a las conferencias del Ciclo. Con ello, además de promover la obra, también se busca estimular la participación y asistencia presencial de la comunidad del departamento en actividades académicas.


 

 

 

miércoles, 15 de diciembre de 2021

Sobre la corrupción

 


Hermosillo, Sonora a 15 de diciembre de 2021.

En la década de los ochenta el gobierno federal encabezado por Miguel de la Madrid Hurtado impulsó uno de los programas más generalizados e insistentes en el cambio del comportamiento de servidores públicos y de la sociedad en torno a uno de los problemas más preocupantes de ese tiempo, la corrupción. El Programa denominado Renovación Moral fue uno de los seis principios fundamentales del gobierno de De la Madrid.

Este programa planteaba gobernar con el ejemplo. Definió la renovación moral de la sociedad como una necesidad política y una demanda popular para actuar con intransigencia ante la inmoralidad pública y privada, actuando de manera urgente ante el fenómeno de la corrupción desde sus orígenes. Parte de la estrategia central de la renovación moral fue la formalización del Sistema Integrado de Control y Evaluación Gubernamental, constituido por un conjunto de instrumentos y mecanismos, normas y organismos orientados a atacar este grave problema.

Con el proceso de reforma estatal que se vivió a partir de esos años, los procesos de privatización y desregulación generaron una asociación del quehacer político con el económico. El redimensionamiento estatal, la eliminación de programas de bienestar social y otras medidas a favor del realismo económico condujeron a una desigual distribución de la riqueza en el país, el surgimiento de una clase económicamente protegida desde las oficinas de gobierno y la proliferación de acciones que pusieron en duda el comportamiento lícito tanto de funcionarios públicos como del sector empresarial.

Cuarenta años después, el actual gobierno federal ha suscrito como uno de los principios rectores de gobierno el de la Honradez y la Honestidad, asumiendo que un rasgo pernicioso y destructivo heredado del llamado periodo neoliberal es la corrupción extendida y convertida en práctica común en las oficinas de los distintos órdenes de gobierno. Se señala que la corrupción inhibe el crecimiento económico y alienta la simulación y la mentira frente a la sociedad en general.

Con el objetivo de Erradicar la corrupción, el dispendio y la frivolidad del sector público se ha planteado una lucha frontal contra las prácticas de desvío de recursos, concesiones de beneficios a terceros a cambio de gratificaciones, la extorsión a personas físicas o morales, el tráfico de influencias, el amiguismo y los compadrazgos, la exención de obligaciones y de trámites y el aprovechamiento del cargo público para beneficio personal.

En este sentido, y considerando que la corrupción es un delito, se plantea la imperiosa necesidad de recuperar el Estado de Derecho, alejando la simulación y la impunidad, y haciendo una correcta aplicación de los preceptos normativos que regulan la vida del país en todos sus ámbitos. En el mismo sentido se ha propuesto la separación del poder político del poder económico, entendiendo que el primero tiene como objetivo central el interés público y el segundo los intereses particulares.

Siguiendo la Estrategia Nacional de Seguridad Pública aprobada por el Senado, el empeño de la actual administración se ha centrado en erradicar la corrupción y reactivar la procuración de justicia; garantizar el empleo, la educación, la salud y el bienestar; fomentar el pleno respeto a los derechos humanos; regenerar la ética de las instituciones de gobierno y de la sociedad; reformular el combate a las drogas; emprender la construcción de la paz; recuperar y dignificar las cárceles; articular la seguridad nacional, la seguridad pública y la paz; repensar la seguridad nacional y reorientar a las fuerzas armadas; establecer la guardia nacional; y promover la coordinación nacional, estatal y regional en materia de seguridad.

En su más reciente informe Transparencia Internacional y Transparencia Mexicana presentaron los resultados del Índice de Percepción de la Corrupción 2020. Se señaló que México mejoró dos puntos y seis lugares respecto al año anterior. El Índice de Percepción de Corrupción en el país es de 31 puntos de cien posibles. Así, México ocupa el lugar 124 de 180 países evaluados y es el país con menor calificación dentro los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, ocupando el lugar 37 de los 37 países miembros.

En el mismo sentido, el pasado mes de agosto el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, presentó los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad Regulatoria e Impacto Gubernamental en Empresas, apuntando que en el año 2020 se cometieron 961.6 mil actos de corrupción, asociados a 204.3 mil unidades económicas que realizaron trámites o inspecciones asociados del gobierno. Esta cifra se relaciona al hecho de que el porcentaje de unidades económicas que consideró frecuentes los actos de corrupción por parte de servidores públicos ha disminuido en los últimos años, al pasar de 82.2 en el 2016 a 71.5 por ciento en el 2020.

Si bien existen cifras positivas en la lucha contra la corrupción, los desafíos siguen siendo muy complejos y preocupantes.

La corrupción es un problema mundial. La medición de Transparencia Internacional de las percepciones del nivel de corrupción en el sector público se aplica a 180 países y territorios de todo el mundo. Desde los países mejor punteados como Dinamarca, Nueva Zelanda o Finlandia, hasta aquellos con menor puntuación como Sudán del Sur, Somalia o Siria, en todos ocurren, en menor o mayor medida, actos de corrupción.

Naciones Unidas en su Convención contra la Corrupción celebrada en 2004, denunció que “La corrupción es una plaga insidiosa que tiene un amplio espectro de consecuencias corrosivas para la sociedad. Socava la democracia y el estado de derecho, da pie a violaciones de los derechos humanos, distorsiona los mercados, menoscaba la calidad de vida y permite el florecimiento de la delincuencia organizada, el terrorismo y otras amenazas a la seguridad humana.”

En su momento Susan Rose-Ackerman, prestigiada experta en el tema de la corrupción política, ha señalado que la corrupción “es una categoría moral cuyo significado se asemeja al concepto de putrefacción”. Una condición que, sin lugar a dudas, denota la afectación que sufre la sociedad por tan grave problema, tanto en la virtud cívica como en el interés público.

Se puede precisar que la corrupción es un indicio de la perversión del interés público por la prevalencia del interés privado. Ocurre cuando coinciden la riqueza privada y el poder público, dejando de lado el interés general.

Es necesario construir una ética pública de interés para todos. Una ética que no sea sólo discurso, sino que se constituya en una práctica social. Una ética pública que trascienda y limite a cualquier moral privada que quiera imponerse mediante el uso del poder. Pública en el sentido de que el comportamiento de los individuos ocurra en el sentido del significado etimológico de Administración Pública: servir al pueblo, a todos los miembros de la sociedad.

Por ello es la insistencia en forjar una infraestructura ética en la que se funda el combate directo a la corrupción y la implementación de un mejor servicio público. Esta infraestructura estaría definida por las funciones de control, orientación y gestión. El control basado en un marco legal de referencia para la acción, en mecanismos adecuados de responsabilidad y control, y en aquellos que permitan la participación y el escrutinio público; por su parte, la orientación definida a partir de los códigos de conducta derivados del marco legal, el compromiso de los líderes políticos y funcionarios de primer nivel para dar cumplimiento al Estado de Derecho, y los procesos de formación y educación de los servidores públicos; finalmente, la gestión sustentada en condiciones adecuadas para el servicio público, así como la conformación de un organismo vigilante de la operación de esta infraestructura ética.