viernes, 4 de noviembre de 2022

Momentos en la definición del concepto de Desarrollo


Hermosillo, Sonora a 4 de noviembre de 2022.

Conferencia presentada en la Cátedra de Administración Pública Dr. Omar Guerrero Orozco 2022, en la Mesa de Análisis: El desarrollo sustentable. Un proceso multidimensional. Actividad realizada el jueves 3 de noviembre de 2022, a las 16:00 horas, en el Auditorio Gilberto Gutiérrez Quiroz de la Universidad de Sonora.


Proemio

 En las últimas décadas las Ciencias Sociales han integrado a su bagaje conceptual el término Desarrollo.

Esto también ocurre en el campo de la Administración Pública. Si bien, en el pasado en nuestra disciplina se argumentaba que el propósito de la acción del gobierno tenía como destino la solidez de la institución estatal y la felicidad de los súbditos, o bien se consideró como tarea el logro de la riqueza de las naciones, o bien se planteó que la prosperidad y el progreso social eran el camino a seguir por los esfuerzos gubernamentales. Más adelante se planteó que la finalidad era la de llevar el bienestar a la comunidad.

No hace mucho que, debido al celo parcelario en el que se percibían las diferentes disciplinas, se consideraba que el tema del desarrollo como concepto y proceso era objeto propio y exclusivo de la Ciencia Económica.

Hoy las cosas han cambiado. De esto tratan estas líneas. Presentar algunos momentos ocurridos en la definición del concepto del Desarrollo.

 

El origen economicista

Las reflexiones acerca del Desarrollo se precipitaron a mediados del siglo XX, con la conclusión de la Segunda Guerra Mundial.

Si bien, como consecuencia de la Gran Depresión del 29 y la aplicación de las prescripciones Keynesianas, a partir de la década de los treinta los Estados asumieron un rol protagónico en la solución de la crisis y la reactivación de la economía.

Concluida la guerra mundial a mediados de los cuarenta, el reto era la reconstrucción posbélica. Surgieron entonces el Plan Marshall para Europa y el Plan MacArthur para Japón; más adelantes se instrumentaría la Alianza para el Progreso con el fin de apoyar el desarrollo de América Latina.

Es en estos tiempos cuando inician los primeros desarrollos teóricos de un nuevo campo de conocimiento conocido como Economía Política del Desarrollo o bien Teoría del Desarrollo. Dado el intervencionismo gubernamental que se vivía, estas ideas consideraron el papel relevante de las políticas económicas impulsadas por los gobiernos.

Las primeras ideas se concibieron desde una fuerte perspectiva economicista. La preocupación se concentró en detonar el “punto de despegue” para el desarrollo económico del país, o en su caso el punto desde que daría inicio la recuperación nacional.

Por otra parte, interesaba el modo en que fluirían las inversiones desde las instancias financieras mundiales hacia los países necesitados; si esto se aseguraba, se impulsaría su industrialización y modernización.

El resto, desde un punto de vista teórico, desencadenaría el derrame de los beneficios hacia otros sectores del país; por goteo, como hoy en día se justifica el privilegiar al empresariado francés, considerando que su fortaleza es necesaria para asegurar las condiciones económicas que hacen posible el empleo y el ingreso de los miembros de la sociedad.


Simon Kuztnes


La heterodoxia 

Sin embargo, pronto la realidad evidenció lo limitado de esta visión. La atención tenía que colocarse, además de la dimensión económica, en todos los ámbitos de la vida social. El desarrollo sólo se limitaba a la generación del crecimiento económico, pero el grueso de la población siguió inmerso en condiciones de vulnerabilidad y exclusión. Los derrames positivos del crecimiento económico no se concretaron.

Albert O. Hirschman, señaló que la teoría económica tradicional sustentaba la noción del desarrollo en bases sumamente cuestionables, ya que «La economía, en cuanto ciencia del comportamiento humano, se ha basado en un postulado extraordinariamente parsimonioso: el del individuo aislado y centrado en sus propios intereses, quien libre y racionalmente escoge entre diversas alternativas de acción luego de sopesar sus presuntos costos y beneficios.» (Hirschman, 1986: 135).

El análisis soportado por sofisticados y simplificados modelos matemáticos sólo permitió una aproximación reducida de la realidad social. Pueden resultar útiles en la comprensión de los fenómenos económicos, sin embargo, éstos que son reflejo de la dinámica social no pueden reducirse a fórmulas matemáticas delimitadas por supuestos convencionales de cómo debe operar la realidad.

En este sentido, Dudley Seers asumió la postura de que los problemas del desarrollo se encuentran asociados a otros factores diferentes a la escasez de divisas para la inversión o bien a la presión inflacionaria que incide negativamente en el sistema económico; reconoció que las capacidades estatales no han reducido la dependencia, pero de igual manera las relaciones en las que se imponen los grandes monopolios y los poderosos sindicatos a favor de sus ingresos influyen en el incremento de la inflación primaria con efectos ulteriores en toda la economía. El vínculo de dependencia entre Centro y Periferia, es decir, entre naciones dominantes y naciones de la periferia dependientes, generaba nuevas formas de dependencia como resultado del proceso de sustitución de importaciones propuesto como parte de la dinámica de industrialización.

El papel del Estado asumió un papel central en la actividad económica, incrementando su presencia en la vida social. Como lo argumenta Gerald M. Meier, una vez concluida la Segunda Guerra Mundial, se «formularon grandes modelos de estrategias de desarrollo que involucraban transformaciones estructurales y el correspondiente papel para la participación extensiva del gobierno en planeación o programación del desarrollo» (Meier, 2002: 2). Se reconoció que el intervencionismo estatal era un componente básico para impulsar el desarrollo.

Albert O. Hirschman 


Propuestas de la Dependencia y el Estructuralismo

Paul Baran (1997), intelectual de la Teoría de la Dependencia, argumentó en el mismo sentido de que en el proceso de desarrollo subyace el conflicto de clases en donde prevalece el interés de las clases dominantes de preservar el statu quo en el que se sustentan sus privilegios. Estas contradicciones se extienden a la relación que existe entre países del centro, desarrollados, y países subdesarrollados o dependientes.

            Por tal razón, se consideró que el proceso de sustitución de importaciones impulsado desde el exterior para promover una dinámica de industrialización, genera nuevas formas de dependencia

            En este tiempo también se promueve la propuesta estructuralista desde la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. La crítica a los magros resultados de las estrategias de la ortodoxia económica argumentó a favor del reconocimiento de las condiciones particulares de cada país como fundamento de toda acción que se impulse para el desarrollo, considerando que éste es una construcción social, con rasgos estructurales y coyunturales propios de cada país y que, como tal, se requerirá una estrategia del desarrollo propia más elaborada que la propuesta por el reduccionismo económico.

La propuesta estructuralista se concibió como una estrategia centrada en el análisis histórico de las condiciones materiales de vida de cada país. Para Celso Furtado (1989), el desarrollo implica un cambio social deliberado, el cual persigue como fin último «… la igualación de las oportunidades sociales, políticas y económicas, tanto en el plano nacional como en relación con sociedades que poseen patrones más elevadas de bienestar material. Sin embargo, esto no significa que dicho proceso de cambio social tenga que seguir la misma trayectoria, ni deba conducir necesariamente a formas de organización social y política similares a las que prevalecen en los países actualmente industrializados o desarrollados de uno u otro tipo.» (Furtado, 1989: 39)

 

Celso Furtado

Neoliberalismo y desarrollo

Después de varias décadas de vigencia del Keynesianismo y el Estado interventor, a mediados de la década de los setenta se impulsa la necesidad de reformar al Estado y convertirlo de una institución majestuosa y omnipresente en un Estado mínimo, como uno de las medidas para dar solución a la crisis mundial conocida como una crisis de “estanflación”. Se asumieron entonces las prescripciones de la Escuela de Chicago, las recomendaciones provenientes de la retórica de Margaret Thatcher en Gran Bretaña y de la administración Reagan en Estados Unidos.

            El Proyecto Neoliberal se fundamentó en los principios del laissez faire y se tradujo en amplios y drásticos procesos de privatización de empresas y servicios gubernamentales, en la descentralización de organismos y procesos administrativos y operativos del Estado, la simplificación y desregulación de mecanismos para facilitar la inversión y hacer más competitivos a los capitales y mercados, y una progresiva integración a la economía internacional mediante la configuración de bloques económicos regionales y el aprovechamiento de los avances científicos y tecnológicos en un contexto de globalización cada vez más complejo y cambiante.

            Este proyecto se reforzó en 1989 con el programa del Consenso de Washington, promovido por el Banco Mundial y el gobierno de Estados Unidos. Sus prescripciones se extendieron a toda la región latinoamericana reclamando la disciplina presupuestaria, la reorientación del gasto público, el impulso de una reforma fiscal, el control del tipo de cambio, la liberalización comercial, el impulso de una política de apertura para la inversión extranjera directa, continuar con la política de privatizaciones y las medidas de austeridad gubernamental, impulsar una política desreguladora para fomentar la competencia, así como garantizar los derechos de propiedad.

             La acción de los gobiernos se orientó hacia la promoción de una nueva administración o gestión pública, con la que se impulsó la aplicación de estrategias de negocios privados, prestando atención en los aspectos culturales y comportamentales de los servidores públicos mediante pautas de la filosofía empresarial.

Según el premio Nobel Joseph Stiglitz, el Consenso de Washington se centró en asuntos económicos y no puso atención a temas tan relevantes como la pobreza. Por ello, considera la necesidad de sustituir «…ese enfoque restringido que se preocupa únicamente de combatir la inflación, por un criterio más amplio que apunte a fomentar el crecimiento y generar empleos…» (Stiglitz, 2003: 33)

            Los resultados limitados del generados por el neoliberalismo demandan la atención a dimensiones sociales no previstas en el modelo economicista: se requiere atender la equidad y la lucha contra la pobreza con programas educativos y de salud, combatir el uso de estupefacientes, consumir una dieta balanceada, llevar a cabo reformas sociales y en particular rurales para reorientar la economía de estos sectores, entre otras acciones.

 

Joseph Stiglitz

El desarrollo multidimensional con rostro humano

Paralelamente a la implementación del proyecto neoliberal se produjeron avances significativos en la concepción del desarrollo. Dudley Seers (1987) planteó el compromiso con un estudio realista del desarrollo que incluyese tanto factores demográficos y geográficos como económicos y culturales.

            Por su parte, Salvatore Schiavo-Campo y Hans W. Singer (1977) definieron que el desarrollo es un proceso que significa crecimiento más cambio, cambios que deben darse en las diferentes dimensiones de la actividad humana. A su vez, Michael P. Todaro (1987) afirmó que el desarrollo comprende el progreso económico, pero no es el único componente. Concibe el desarrollo como un proceso multidimensional que involucra la reorganización y reorientación de todos los sistemas económicos y sociales.

            Álvaro Cálix Rodríguez (2016), por su parte considera que las sociedades no son estáticas, por lo que es necesario gestionar su complejidad y propensión al cambio. Por ello es necesario atender tres grandes orientaciones de ese proceso de cambio: a) satisfacer las necesidades fundamentales de la población tales como alimentación, vivienda, vestido, saludo, educación, transporte, empleo y recreación; b) respetar los equilibrios biosistémicos que permiten la diversidad de formas de vida en el planeta; y, c) fomentar la convivencia horizontal entre diferentes tipos de sociedades humanas, al interior del país y con otras naciones, asumiendo que el proceso de desarrollo significa avanzar en colectividad mediante el esfuerzo conjunto de instancias gubernamentales con organismos privados y sociales.

            En 1987 se dio un salto exponencial en la concepción del desarrollo al aprobarse el documento "Nuestro futuro común" (el Informe Brundtland), en el cual se introdujo la idea del desarrollo sostenible, es decir, el que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones. Su relevancia radica en que, a nivel mundial, se empezó a discutir y reconocer que el desarrollo tiene que considerar junto a los elementos económicos, la dimensión social, así como la sustentabilidad, ecológica. La incorporación de estas premisas permitió más tarde avanzar sobre el concepto de un desarrollo con rostro humano.

El fracaso del modelo neoliberal de desarrollo afectó a grandes segmentos de la población. Los problemas más graves derivados de su aplicación se presentan en términos de la exclusión y la desigualdad social. La pobreza se ha constituido en el problema más preocupante a nivel mundial. Esto ha llevado a replantear el concepto de desarrollo desde la misma Organización de las Naciones Unidas, precisándolo en términos de un desarrollo humano. Con esto se reconoce que el origen y destino de este proceso es el mismo ser humano. En el Informe sobre el Desarrollo Humano de 1990, se definió como:

«…un proceso que ofrece a las personas mayores oportunidades y que pone énfasis en la libertad del ser humano para tener salud, educación y disfrutar de condiciones de vida dignas. Pero también hace hincapié en que el desarrollo y el bienestar humano son mucho más que la suma de esas dimensiones y que se traducen en un abanico más amplio de capacidades, que incluyen la libertad política, los derechos humanos y, como dijo Adam Smith, la capacidad de interactuar con otros sin sentirse avergonzado de aparecer en público.» (PNUD, 2010: 2)

Los compromisos asumidos en el año 2000 por los gobiernos de los diferentes países del mundo al suscribir los Objetivos del Milenio, dieron un giro a los esfuerzos por impulsar el desarrollo humano, pues se asumió el firme propósito de atender los retos «…impuestos por la pobreza y los males sociales relacionados, [estableciendo] medidas concretas para evaluar el progreso logrado a través de un conjunto de interrelaciones compromisos, metas y objetivos.» (Bouillon, 2005: vii). En 2015 se ratificaron estos compromisos en el documento Transformar Nuestro Mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, sumando al propósito general de acabar con la pobreza, el trabajo en común para enfrentar la desigualdad, la injusticia, y el cambio climático.

 

Gro Harlem Brundtland


Bibliografía

Baran, Paul A. 1987. La economía política del crecimiento. Sección de Obras de Economía. 2ª. Edición, 2ª Reimp. México: Fondo de Cultura Económica.

Bouillon, Cesar P. (Coordinador). 2005. The Millennium Development Goals in Latin America and the Caribbean: Progress, Priorities and IDB Support for Their Implementation. Washington, D.C.: Inter-American Development Bank

Cálix Rodríguez, J. Álvaro. 2016. Los Enfoques de Desarrollo en América Latina – hacia una Transformación Social-Ecológica. Análisis. No. 01/2016. México: Fundación Friedrich Ebert en México.

Furtado, Celso. 1989. Dialéctica del desarrollo. Diagnóstico de la crisis de Brasil. Sección Economía Latinoamericana. México: Fondo de Cultura Económica.

Hirschman, Albert O. 1986. “En contra de la parsimonia: tres formas fáciles para complicar algunas categorías del discurso económico”. Colección Estudios CIEPLAN No 19. junio de 1986, Estudio No 115. Pp. 135-147. Santiago de Chile: Corporación de Estudios para Latinoamérica. CIEPLAN.

Meier, Gerald M. 2002. “La vieja generación de economistas del desarrollo y la nueva”. En Gerald M. Meier y Joseph E. Stiglitz (Editores). Fronteras de la economía del desarrollo. El futuro en perspectiva. Pp. 1-38. Bogotá: Banco Mundial y Alfaomega Colombiana S. A.

Organización de las Naciones Unidas. 1987. Informe de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. "Nuestro futuro común". Documentos Oficiales de la Asamblea General, cuadragésimo segundo período de sesiones, Suplemento No. 25 (A/42/25). Nueva York: Organización de las Naciones Unidas.

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). 2010. Informe sobre Desarrollo Humano 2010. La verdadera riqueza de las naciones: Caminos al desarrollo humano. Edición del Vigésimo Aniversario. Nueva York, USA: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

Schiavo-Campo, Salvatore y Hans W. Singer. 1977. Perspectivas de desarrollo económico. Sección Obras de Economía. México: Fondo de Cultura Económica.

Seers, Dudley. 1987. La teoría de la dependencia. Una revaluación crítica. Sección Economía Contemporánea. México: Fondo de Cultura Económica.

Seers, Dudley. 1969. The Meaning of Development. IDS Communication 44, Institute of Development Studies. Brighton, UK: University of Sussex.

Stiglitz, Joseph E. 2003. “El rumbo de las reformas. Hacia una nueva agenda para América Latina”. Revista de la CEPAL, Agosto, 2003. Pp. 7-40.  Santiago de Chile: Naciones Unidas.

Todaro, Michael P. 1987. Economía para un mundo en desarrollo. Introducción a los principios, problemas y políticas para el desarrollo. Sección Obras de Economía. Economía Contemporánea. México: Fondo de Cultura Económica.

 


martes, 1 de noviembre de 2022

Celebración del XLIV Aniversario del Departamento de Sociología y Administración Pública y el 80 Aniversario de la Universidad de Sonora


Hermosillo, Sonora a 1 de noviembre de 2022. 

Como parte del Programa de Aniversario del Departamento de Sociología y Administración Pública, los profesores miembros de la Academia de Administración Pública, contando con la activa participación de la comunidad estudiantil de la carrera, realizaron diferentes actividades en el periodo del 11 al 29 de octubre de 2022.

Estas actividades se proyectaron por la Academia de Administración Pública con el propósito de celebrar el XLIV Aniversario del Departamento de Sociología y Administración Pública en el marco de la conmemoración del 80 Aniversario de la Universidad de Sonora.

La primera actividad se realizó el martes 11 de octubre en el Auditorio Gilberto Gutiérrez Quiroz, sede de los eventos programados; fue la Ceremonia de Reconocimiento a los alumnos con mejores promedios en el semestre 2022-1. El evento, promovido por Sociedad de Alumnos, contó con la participación de profesores de la academia en la organización e implementación del evento.

En esta ceremonia se reconoció el desempeño de los estudiantes de segundo semestre de la carrera:

            Martin Eduardo González Guaderrama

Thelma Guadalupe Huerta Salomón

Adriana Elizabeth Acuña Olivas

Los estudiantes distinguidos del cuarto semestre fueron:

Laura Lilia Franco Velázquez

José Luis Pacheco Herrera

Max Emmanuel Ramírez Ramírez

Del sexto semestre se reconoció el desempeño de los alumnos:

Vanessa Paola Córdova Heraldez

Brayan Yoqueven Urbina Rodríguez

Silvia Elena Haros Ayala 

Por su parte, del octavo semestre se destacó a las estudiantes:

            Lourdes Campillo Cota

            María Gisella Mares Hernández

Tabatha Juliana Navarro Federico

El 13 de octubre se llevó a cabo la Mesa de Análisis Los Derechos Humanos. Justicia, inclusión y perspectiva de género, en la que participaron José Enrique Romandía Matuz y Marco Antonio García Herrera, egresados de la Licenciatura en Administración Pública y Estudiantes del Posgrado en Ciencias Sociales de la Universidad de Sonora.

En su participación, Marco Antonio García Herrera abordó el análisis de los derechos ciudadanos generados en la Revolución Francesa, los cuales se conocen como Derechos Humanos de primera generación. Posteriormente, reflexionó sobre los derechos sociales de segunda generación que surgen de las demandas sociales expresadas durante la Revolución Industrial y en nuestro país durante la Revolución Mexicana, así como sobre los derechos de tercera generación que incorporan temas trascendentales como el desarrollo, la sustentabilidad, la paz, la equidad de género o bien la autodeterminación de los pueblos.

Por su parte, José Enrique Romandía reflexionó acerca de los principios de los derechos humanos, tales como su universalidad, la interdependencia, la indivisibilidad y progresividad, así como la dualidad obligación-responsabilidad que los caracteriza. Además, planteó el análisis de los derechos de cuarta generación contenidos en la sociedad de la información, los cuales se vinculan a los procesos de automatización y los cambios que ésta provoca en los seres humanos.

Al igual que García Herrera, afirmó que es fundamental que los jóvenes conozcan estos derechos, que se eduquen en relación con ellos y los protejan, promuevan y defiendan.

Fue destacada la participación de la Mtra. Martha Cristina Chávez Favela, Psicóloga consultora del Programa Institucional de Bienestar Psicológico de la Universidad de Sonora, quien dictó la Conferencia Bienestar psicológico del estudiante Universitario, la cual se llevó a cabo el 18 de octubre.

En su exposición, la profesora Chávez Favela presentó a los estudiantes las líneas generales del programa de bienestar psicológico de la universidad, el cual responde a un modelo multidimensional que suma la promoción de la autoaceptación, el desarrollo de relaciones positivas con los otros, el control ambiental, la autonomía de la persona y la definición de un propósito de vida centrado en la calidad de vida y el mismo bienestar psicológico.

Para ello, señaló la académica, es importante desarrollar una serie de competencias que permitan la prevención de enfermedades, la adherencia a tratamientos médicos, la prevención de accidentes, el cuidado y preservación de ambientes físicos y sociales, así como la promoción y mejora de relaciones de pareja, familiares y sociales.

La Dra. Martha Icela Tánori Anaya, Profesora de Carrera y responsable del Programa de Trayectorias Escolares en la Licenciatura en Administración Pública, expuso el 19 de octubre de 2022 a las 18:00 horas, en el Auditorio Gilberto Gutiérrez Quiroz, la conferencia Tutorías. Un medio para mejorar la trayectoria escolar de los estudiantes.

Durante su conferencia, la académica recordó que una de las tareas relevantes de la planta docente universitaria es el acompañar a sus estudiantes durante el tiempo que pasen en los espacios universitarios, orientándolos y aconsejándolos para el mejor desarrollo se sus actividades académicas, incluso en el plano de mejorar su situación personal. Además, recomendó a los estudiantes la importancia de aprovechar la experiencia de sus profesores ya sea en el plano de contenidos disciplinarios como de las estrategias didácticas.

Finalmente, en la semana del 21 al 25 de octubre se llevó a cabo el taller Derechos Humanos y Universitarios, el cual estuvo a cargo de la Dra. María Auxiliadora Moreno Valenzuela, titular de la Defensoría de los Derechos Universitarios.

Durante el taller, se definieron y se reconoció la importancia de los derechos humanos y universitarios; se analizaron puntualmente las prescripciones de la Ley Orgánica de la Universidad y de su Reglamento Escolar, así como los documentos institucionales que rigen la actuación de la defensoría: su Reglamento Interno, el Estatuto de la defensoría de los derechos universitarios, así como el Protocolo para la prevención y atención de casos de violencia de género de la Universidad de Sonora.

A lo largo del programa, se percibió una nutrida y activa participación de la comunidad estudiantil de la carrera e, incluso, de otros programas educativos de la universidad.

Se destacó la colaboración como moderadores de estos eventos de los estudiantes Erubiel Alfonso Gálvez Ramírez, Silvia Elena Haros Ayala, José Antonio Villegas Torrecillas, Adrián Alejandro Rodríguez Estrada, Jazmín Daniela Garay Cerón, Mariana Villalobos Valenzuela y Luis Benito Bermúdez García.

En la organización de estas jornadas se contó con la significativa participación de Juana Guerrero Flores, Cecilia de María Gautrin Rubio, Alejandro Vladimir Ruiz Aguirre y Gustavo de Jesús Bravo Castillo, y en la coordinación general el profesor Arturo Ordaz Alvarez, Presidente de la Academia de Administración Pública y Coordinador del Programa educativo.



viernes, 7 de octubre de 2022

Un brillante camino el de las Artes desde la Universidad de Sonora

Esculturas de Alfredo Velarde González

Hermosillo, Sonora a 7 de octubre de 2022.

Trabajo publicado en el Portal de la Universidad de Sonora, con el título Ensalza académico el impulso del arte en la Unison, el 7 de octubre de 2022.

En el marco del 25 Aniversario del Programa de la Licenciatura en Artes Plásticas, se llevó a cabo la conferencia “La enseñanza de las Artes en la Universidad de Sonora. Expresión, oficio y sentido” presentada por el profesor universitario Arturo Ordaz Alvarez.

Al inicio de sus reflexiones, el académico, expuso que la exposición de ideas fue estructurada en dos partes, una, relativa al contacto personal con los estudios, primero en la Academia de Artes Plásticas y, luego, como estudiante del programa de la Licenciatura en Artes Plásticas; agregó que la segunda parte se refería a los componentes del proceso educativo de las artes plásticas en nuestra alma mater.

Destacó que, desde los primeros años de vida de la Universidad de Sonora, se impulsaron diversos proyectos de educación artística. Puntualizó que “En la primera década de vida de nuestra casa de estudios se impulsó la creación de las academias de artes, música, danza, teatro y, por supuesto la de la Academia Libre de Dibujo y Pintura en 1948.” Precisó que, al remontarse a este punto de partida de nuestra Universidad es para destacar que, desde su origen hasta la actualidad, el compromiso con el desarrollo de estos espacios y expresiones culturales ha sido una constante.

Profesor José Balderrama Luque

Además, enfatizó que tanto en las Academias de Artes, así como en las aulas y talleres de los programas académicos que brinda la Universidad, se constata cómo los empeños formativos se traducen en expresión, sentido y oficio que ponen de relevancia la creatividad y compromiso de profesores y estudiantes.

El también investigador del programa de la Licenciatura en Administración Pública recordó su primer encuentro con el mundo de las artes plásticas que los maestros de la Academia universitaria llevaron a su natal Ciudad Obregón. Señaló que esa exposición lo motivó a realizar estudios paralelos en el campo de la Economía y en el de la Cerámica y la Escultura.

Profesor Ciro Sotelo Cruz

En su presentación, hizo referencia a que aquella época la vivió tanto en las aulas universitarias como en los talleres ubicados en los sótanos del majestuoso edificio del Museo y Biblioteca central. De esta manera, recordó que grandes artistas plásticos fueron los que lo guiaron en el trabajo artístico, tales como Ciro Sotelo Cruz y Alfredo Velarde González.

Profesor Alfredo Velarde González

Señaló que durante esos años tuvo la inolvidable experiencia de conocer a figuras relevantes del arte en sus diferentes disciplinas, como la maestra Emiliana de Zubeldía en la música, a los maestros Alberto Estrella y Jorge Velarde; así como a los profesores Oscar Carrizosa y Arturo Merino, en los escenarios teatrales; y también a la prestigiada maestra Martha Bracho y a la maestra Beatriz Juvera, o bien al profesor Xicoténcatl Díaz de León en el campo de la danza clásica, moderna y folklórica, respectivamente.

Profesora Emiliana de Zubeldía e Inda

Profesora Martha Bracho

Por supuesto, destacó que en el ámbito de las Artes Plásticas fue significativo conocer y admirar el trabajo de profesores que forjaron el reconocimiento de nuestra Universidad como un espacio propicio para la cultura y las artes; maestros como Gustavo Ozuna, Mario Moreno, Manuel Romo, Adán Romero, Vincent P. Rascón y el maestro Enrique Rodríguez.

Profesor Arturo Merino
Profesor Oscar Carrizosa

También, reconoció la labor del maestro Luis Enrique García, quien, junto a ellos, trató siempre de dar la mejor dirección a todos estos espíritus creativos, coordinando en aquellos tiempos el Instituto de Bellas Artes, al cual estaban adscritas las diferentes academias.

El académico aseveró que “todos ellos seguían cultivando la labor iniciada por el maestro escultor Francisco Castillo Blanco, por el pintor español Higinio Blat, por el muralista Héctor Martínez Arteche, por el profesor Francisco Romero Meneses y por el maestro José Balderrama.”

Profesor Luis Enrique García

En otro momento de la conferencia, hizo referencia a la transición que se dio de las antiguas Academias a la institucionalización de los programas educativos al crearse el Departamento de Bellas Artes. Señaló que fue un honor el haber participado, ya en calidad de académico universitario, en las comisiones que en diversos periodos se constituyeron para regularizar la situación laboral de los profesores de Bellas Artes y de Deportes, así como en el trabajo para evaluar los programas educativos de dicho Departamento. Destacó el papel relevante que realizó el Profesor Fernando Cota Madero, quien coordinó y dio rumbo a esas comisiones.

El profesor Ordaz Alvarez transmitió a los asistentes su experiencia como estudiante del programa de la Licenciatura en Artes Plásticas, expresando que él siguió la especialidad de Escultura. Planteó que este encuentro duró poco más de cinco años, incluido el tiempo implicado en la realización de la tesis profesional. Precisamente, señaló que “obtuve el título de Licenciado en Artes Plásticas con la aprobación en sesión pública de la tesis: Escultura sonorense. Aportaciones de la Licenciatura en Artes Plásticas de la Universidad de Sonora, trabajo que más adelante fue publicado en la Colección La mirada del búho de la misma Universidad.

En su análisis de los componentes del proceso educativo en el ámbito de las Artes Plásticas, comentó sobre los diversos planes impulsados desde las Academias, haciendo referencia a los planes de 1951, 1971, 1980 y 1984. Señaló que, con la creación del Departamento de Bellas Artes, posteriormente se formalizó el Plan de estudios de la Licenciatura en Artes, Opción Artes Plásticas de 1997, el cual sería sustituido por el plan vigente que date del año 2002.

Profesor Enrique Rodríguez

Profesores Vincent P. Rascón y Ciro Sotelo Cruz

Para hacer referencia del profesorado, el profesor Ordaz Alvarez, advirtió que su análisis lo haría en relación a los profesores de la especialidad de Escultura, trazando una línea de tiempo ininterrumpida que se originó con el maestro chiapaneco Francisco Castillo Blanco, quien se incorporó a la planta docente en el momento de la fundación de la Universidad de Sonora. Recordó que a diez años de haber sido fundada la Universidad de Sonora, retornó a Sonora el escultor José Balderrama Luque, quien recién había concluido sus estudios en la prestigiada Academia de San Carlos.            

“Llegarían después los profesores Enrique Rodríguez Zazueta y Ciro Sotelo Cruz, quienes fueron pilares fundamentales de la Academia de Bellas Artes durante las décadas de los setenta y ochenta. Entre los alumnos del maestro Rodríguez destacó el joven originario de Moctezuma Alfredo Velarde González, quien sería el relevo generacional de los noventa, cuando se estructura el proyecto de la Licenciatura en Artes Plásticas de la Universidad de Sonora”, afirmó el investigador. Concluyó diciendo que a esta línea de maestros escultores se ha sumado el egresado de la primera generación de la Licenciatura, el profesor Hugo Darío Ruiz Rosas.

Caballero Águila. Piedra. AOA

En la parte final de la conferencia, el académico analizó al estudiantado de este programa universitario, apoyado en los resultados de una encuesta aplicada a egresados de la especialidad de escultura y de los diferentes estudios de la Dirección de Planeación de la Universidad. Puntualizó que en ellos se constata la importancia de este programa educativo, de la sólida formación de sus estudiantes, de las posibilidades profesionales y laborales que brinda a los egresados, así como el reconocimiento que éstos hacen de la universidad, sus estudios y de sus profesores.

A manera de conclusión, exhortó a los estudiantes de este programa educativo para asumir el compromiso con su Universidad y su carrera, preparándose teóricamente, como creadores y ejecutores de su especialidad, con lo valores que la Universidad les inculca: respeto, compromiso y profesionalismo.

Fauno. Terracota. AOA