Mostrando entradas con la etiqueta Hermógenes Pérez de Arce. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hermógenes Pérez de Arce. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de noviembre de 2016

De los clásicos. La Relación dialéctica del Estado y la Sociedad en el pensamiento de Lorenz Von Stein


 Lorenz Von Stein

Hermosillo, Sonora a 15 de Noviembre de 2016.

Estas reflexiones se centran en el pensamiento de uno de los más preclaros pensadores de nuestra disciplina, la Administración Pública: el estudioso alemán Lorenz Von Stein.

Gracias a la labor investigativa del Dr. Omar Guerrero ha sido posible rescatar la magnífica obra escrita en 1870 por Von Stein: Tratado de teoría de la administración y derecho administrativo. Con un estudio comparativo de la bibliografía y la legislación de Francia, Inglaterra y Alemania. Este libro es otro logro del esfuerzo de investigación y recuperación de obras clásicas en el que, desde años atrás, viene empeñándose el doctor Guerrero Orozco para brindarnos la posibilidad de contar con trabajos pioneros que se constituyen como fundamento teórico del campo de la Administración Pública.


En el seno de  la cuarta edición de la Cátedra de Administración Pública Dr. Omar Guerrero Orozco, se presentó el libro de Don Hermógenes Pérez de Arce y Lopetegui El Administrador Público: o sea, Estudios sobre Principios Generales de Administración, obra publicada en Santiago de Chile en 1884, y la cual fue definida por el Dr. Guerrero Orozco como «un tratado profundo sobre nuestra disciplina, (y) presumiblemente el primer texto dedicado a la figura del administrador público, a su personalidad y a sus tareas.» Esta nueva edición fue publicada por el INAP y el Colegio de Administradores Públicos de Chile, AG, en 2015.

Hemógenes Pérez de Arce y Lopetegui

Como lo hizo con la obra de este brillante intelectual chileno del siglo XIX, la obra del alemán Von Stein va acompañada de un concienzudo estudio introductorio del Dr. Omar Guerrero. Este escrito va desde la página 9 hasta la 131. Se trata de un análisis profundo sobre la vida, el tiempo, la obra y el pensamiento de Lorenz Von Stein; además, en dicho estudio el Dr. Guerrero Orozco nos ofrece un visión completa acerca del contexto de la obra y de los antecedentes que hicieron posible la configuración de la Sociedad y el Estado modernos, en la versión prusiana, que son los elementos que sirven a Von Stein para elaborar su esquema teórico sobre la administración pública y el derecho administrativo.


El trabajo de fina arqueología mediante el cual el Dr. Omar Guerrero recupera las obras clásicas, trascendentes en nuestro campo disciplinario, ha hecho posible que contemos con su versión en español cuando ha sido necesaria su traducción, y, por supuesto, con los interesantes y profundos estudios introductorios del maestro a cada obra.

De esta suerte es que contamos con el magistral libro, publicado originalmente en 1840, Elementos de Ciencia Administrativa. Comprende el bosquejo de un sistema de Administración Pública para un Estado Republicano, resultado de la labor intelectual de Don José Nazario Florentino González Vargas, obra que contó con el respaldo editorial de la Escuela Superior de Administración Pública de Colombia (ESAP). Cabe señalar que la obra de este distinguido colombiano constituye la primera que en lengua castellana aborda el estudio sistemático de la administración pública. La actual edición data de 1994.
 
Florentino González Vargas


También contamos con el trabajo fundamental de Johann Heinrich Gottlob Von Justi: Elementos Generales de Policía, publicado originalmente en el año 1756, y cuya edición moderna la logró el Dr. Omar Guerrero en el año 1996, contando con la colaboración del INAP, el IAPEM, el MAP, la Agencia Española de Cooperación Internacional, la Comunidad de Madrid y el Gobierno del Estado de México; en esa ocasión el libro se publicó con un nuevo nombre: Ciencia del Estado. En uno de los salones de conferencias del Edificio Sonora de los Palacios Administrativos, y con el auspicio del Instituto Sonorense de Administración Pública, tuve la oportunidad y el honor de comentar esta relevante obra en la que se analiza la administración de las monarquías absolutas del siglo XVIII.


En 2004, a cuatro años de celebrar el bicentenario del trabajo fundador de nuestra disciplina, Principios de Administración Pública del prestigioso francés Charles-Jean Baptiste Bonnin, el Dr. Guerrero Orozco, por conducto del Fondo de Cultura Económica, dirigió la publicación de esta obra primigenia. Precisamente, en octubre de 2008, celebramos el bicentenario de la obra de Bonnin contando con la presencia del Dr. Omar Guerrero; la Universidad de Sonora fue una de las dos universidades en el país donde se conmemoró este significativo hecho.

Charles-Jean Baptiste Bonnin


En ese mismo año la labor investigativa del Dr. Guerrero Orozco propició la publicación de otro clásico: Arthasastra. La ciencia política de la adquisición y el mantenimiento de la tierra de Kautilya. La edición y el estudio introductorio de la obra estuvieron a cargo del Dr. Omar Guerrero. El Arthasastra, escrito  entre el siglo II y el siglo IV d. C. por el pensador político hindú Kautilya, es el mejor ejemplo del ejercicio de gobierno en el despotismo oriental, tanto en el ámbito político como en el administrativo. Esta primera edición en español de la  obra fue publicada en 2008, por Miguel Ángel Porrúa y la Universidad Autónoma del Estado de México.


Como se apuntó líneas arriba, todas estas obras clásicas de la Administración Pública incluyen interesantes estudios introductorios en los que el Dr. Guerrero Orozco, de manera magistral, nos presenta al autor, su obra, el contexto de su tiempo y los aportes que cada obra brinda para la comprensión de nuestro campo de estudio. Es muy recomendable revisar las fuentes que respaldan las reflexiones del Dr. Omar Guerrero en cada caso; son en su mayoría fuentes primarias que documentan fehacientemente el análisis que nos presenta el Doctor Guerrero.

Desde hace diez años los estudiantes que ingresan al Programa de la Licenciatura en Administración Pública de la Universidad de Sonora conocen a Lorenz Von Stein y su obra. Como parte del programa del curso Administración Pública I, se analiza parte de la obra Movimientos sociales y monarquía, traducida al español por Enrique Tierno Galván y publicada por el Centro de Estudios Constitucionales de Madrid en 1981 (la obra originalmente se publicó en 1850).

Hoy sumamos a este estudio el Tratado de teoría de la administración y derecho administrativo de Von Stein, la segunda obra del pensador alemán que ha sido traducida al español por José Andrés Ancona Quiroz, en la edición del Fondo de Cultura Económica que estamos presentando.

 Lorenz Von Stein

Von Stein se propuso con esta obra «…elevar la doctrina de la Administración a ciencia sistemática.» (Von Stein, 2016: 135) Y efectivamente, lo que observamos a lo largo de la obra es un esfuerzo por sistematizar el conocimiento teórico sobre la Administración Pública; surgen frecuentes esquemas analíticos en los que se pueden ver integrados conceptos y principios que van siendo analizados de manera ordenada, a profundidad y que diversos ejemplos que permiten testimoniar los argumentos teóricos vertidos por el autor alemán.

Se trata de un ejercicio objetivo de indagación, descripción y análisis que tiene como referente el estudio multidimensional de la Sociedad y el Estado; también, es evidente la influencia de la filosofía de Hegel en la manera en que se aborda su objeto de estudio: se trata de una realidad en constante cambio, visión que encaja con la idea del progreso y bienestar al que se orienta permanentemente la Sociedad y que, teniendo el cuidado de respetar la individualidad y libertad de los miembros de esa Sociedad, el Estado debe fomentar para impulsar el bienestar público en un marco de estricto apego a las prescripciones del derecho que sirven de fundamento a la convivencia de la comunidad, es decir, del Estado y la Sociedad, del interés público y el interés privado.

Von Stein concibe diversas y constantes relaciones dialécticas entre Estado y Sociedad, por ello concluye que «La idea de la administración interna descansa en que el ideal del desarrollo humano es el ser humano perfecto. Pero es imposible que el individuo alcance su perfección sólo por sí mismo. Sólo la comunidad de los seres humanos es capaz de suplir las deficiencias de la fuerza individual al estar todos en ella y mediante ella al servicio de cada individuo. (…) el desarrollo de cada individuo por medio de la ayuda activa de todos se convierte a su vez en la condición orgánica para que la comunidad se vuelva ella misma más fuerte y más capaz de parecerle provechosa a cada miembro…» (Von Stein, 2016:187)

La tarea de la administración es, desde esta perspectiva, el concretar el bienestar público, teniendo como referente ordenador y regulador al derecho. 

 Karl Marx

La dialéctica que inspira a Von Stein es la misma que también inspira a Marx. La contradicción y el cambio permanente es lo que mueve a la Sociedad y a todos sus miembros. También está presente en la división de aquella en clases sociales diferenciadas. Es la diferencia el rasgo característico de los integrantes de la Sociedad; de aquí deriva la diferenciación social y la contradicción. En contraste con Marx que propone la revolución como solución al conflicto de clases, Von Stein encuentra la salida en la reforma de la constitución y de la administración pública.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Notas acerca del estudio de la Ciencia de la Administración

Charles-Jean Baptiste Bonnin

Hermosillo Sonora, Noviembre 18 de 2015.

El siglo XIX es fundamental para el desarrollo de las Ciencias Sociales.

Teniendo como referentes el impulso fundacional de la racionalidad propiciado por la Ilustración, la consolidación del sistema capitalista mediante la revolución industrial, el surgimiento de una problemática social que condujo a las revoluciones sociales, así como el desarrollo del conocimiento científico y del positivismo de Auguste Comte promotor del progreso social, durante este periodo surgen y se desarrollan diversas ciencias sociales. 

Como sabemos, a principios del siglo XIX, en la Francia de 1808, Charles-Jean Baptiste Bonnin fundó la Ciencia de la Administración. Este preclaro pensador consideraba que «La administración es una consecuencia natural del estado social, como éste lo es de la sociabilidad natural del hombre: su naturaleza es un resultado de la comunidad, pues desde el momento en que existe pacto social, hay administración.» De esta manera denota el sentido político y social de la naturaleza de la administración, de la administración pública. 

En sus reflexiones, Bonnin puntualizó que si bien «…la administración es una consecuencia de la asociación, como ésta lo es del espíritu de sociabilidad inherente a la especie humana, ésta, al menos en cuanto a su organización y los efectos que de ella proceden, está sometida, lo mismo que la sociedad, a un modo de existir. Este modo o sistema constituye por cuanto a los principios, la ciencia de la administración, y por cuanto a su acción ejecutiva, el arte de administrar.» Así lo escribió en sus Principios de Administración.

Florentino González Vargas

La administración pública es la acción del Estado, la cual se manifiesta en bienes y servicios públicos de interés para toda la Sociedad. Este rasgo, la acción administrativa, la define nuestro autor como la parte activa del Estado: el movimiento administrativo, dijo el colombiano Florentino González, debe caracterizarse por la rapidez, la actividad y la eficacia, con el fin de asegurar la respuesta gubernamental que requiere «El movimiento social, el progreso de la nación y las variaciones que naturalmente producirán estas causas en los intereses…».

Mientras que en Europa los estudiosos se concentraban en el desarrollo del Derecho Administrativo, en 1840, en su obra Elementos de Ciencia Administrativa, González Vargas toma partido por el estudio de la Ciencia de la Administración; en ella definió la administración pública como «…la acción de las autoridades sobre los intereses y negocios sociales, que tengan el carácter de públicos, ejercida conforme a las reglas que se hayan establecido en una nación para manejarlos.»

El propósito de esa acción, apuntó, es el bienestar y la felicidad de la sociedad; por ello, destacó el insigne colombiano, «La acción de la autoridad sobre los intereses o negocios públicos, o el manejo de ellos, debe arreglarse, pues, por esta variedad; y las leyes administrativas deben tenerla presente al dar a los funcionarios sus respectivas atribuciones.»

Luis de la Rosa Oteiza

A partir de los primeros años del siglo XIX, ocurren los procesos de emancipación de los países de América Latina del poder español y portugués. Se vivieron, entonces, conflictos intestinos que pugnaban por constituir su identidad como naciones independientes, la edificación de las instituciones liberales promotoras del auge económico y la estabilidad política que proveyera las condiciones para el desarrollo de las nuevas repúblicas.

En México, Don Luis de la Rosa Oteiza, escribe en 1853 su obra Ensayo sobre la Administración Pública de México, y Medios de Mejorarla. Sobre ella y acerca de su tiempo, el ilustre zacatecano consignó que «…escribí esta obra, y aun comencé a imprimirla en circunstancias en que todavía se podía esperar que la paz y el orden se conservarían por mucho tiempo, y que este tiempo precioso se emplearía en hacer mejoras materiales, en fomentar la instrucción pública y en morigerar todas las clases de la sociedad por medio de una buena administración. Todo hacía creer que la nación, cansada ya de disensiones y discordias, iba a disfrutar los inmensos beneficios de una civilización siempre creciente. El espíritu de empresa comenzaba a reanimarse; no se hablaba ya sino de caminos y telégrafos, de navegación por medio del vapor, de exposiciones industriales, de fundación de hospicios y penitenciarias, de mejoras en todos los establecimientos de instrucción pública, de construcción de nuevos teatros, dentro y fuera de la capital, de introducción al país de nuevas máquinas, de instrumentos agrarios o industriales; y, en fin, las artes de la paz comenzaban a florecer, y hacían esperar al país un porvenir muy lisonjero. Pero todas las previsiones han fallado, todas las esperanzas se han desvanecido, y sobre los escombros de las instituciones ya destruidas, irán cayendo una por una esas obras de utilidad pública, esas mejoras administrativas que se habían realizado ya, o que se iban planteando cada día...» Por ello, reconoce la importancia de replantearse el rumbo del país, y con él la valoración de la administración pública como medio principal para mejorar las condiciones de vida de sus compatriotas. 

Para Don Luis de la Rosa, el «…gobierno tiene por principal objeto defender y conservar la nacionalidad e independencia del país, mantener inviolables sus instituciones políticas y proteger al pueblo en el goce de sus derechos, si la constitución es popular, o sostener las prerrogativas o inmunidades de las clases privilegiadas, si el gobierno es una aristocracia.» Por lo tanto, resalta el autor, «La administración pública tiene por único objeto satisfacer las necesidades más imperiosas y exigentes de toda sociedad; la seguridad personal y de las propiedades, y el decoro y honor de las familias: la salubridad e higiene pública, la abundancia de recursos necesarios para la subsistencia, la moralidad y buenas costumbres, la instrucción pública; el socorro de las miserias y calamidades a que están sujetas las clases más menesterosas de la sociedad; y si es posible, el goce de todos los beneficios, de todas las comodidades y ventajas que proporciona al hombre la civilización…»

Hermógenes Pérez de Arce y Lopetegui

En la perspectiva liberal, en buena medida la solución a los problemas de la sociedad se encuentra en la educación del pueblo y en la profesionalización y compromiso de los gobernantes. La ilustración del ser humano es el camino para la configuración de una conciencia ciudadana y social que guíe a la creatividad y laboriosidad promotoras del bienestar y progreso del colectivo social. 

En el Chile de 1884, el político y periodista Hermógenes Pérez de Arce Lopetegui dio a conocer su relevante obra El administrador público; o sea, Estudios sobre principios jenerales de administración; el intelectual chileno nos ofrece la idea del papel relevante que juega el personal administrativo para el cumplimiento de los fines del gobierno. Como Don Florentino González quien reconoce que los medios activos, es decir los agentes o funcionarios públicos, son el elemento vital de la administración, Pérez de Arce insiste en que el servidor público debe ser instruido no sólo en las leyes y reglamentos, sino también contar con las capacidades de un hombre de Estado en muy diversos campos como la estadística, el derecho público, la economía policía, la historia natural, la higiene pública, el desarrollo de la ciencia y la tecnología y las artes rurales.

Desde esta óptica, el administrador público debe ser un hombre de bien estar y preparado para fomentar y encauzar el bien público. Es el centro de la acción gubernamental, de la administración pública, a la cual define como «el conjunto de resortes con que el poder ejecutivo mueve todos los servicios que concurren al bienestar general, dentro de los límites racionales que una sana apreciación atribuye a la autoridad, para no invadir la esfera de la actividad individual, ni sacrificar sus garantías.»

El ejercicio de la administración pública requiere de su estudio. El buen gobierno es el resultado de la justa concurrencia de teoría y praxis. El desarrollo de la Ciencia de la Administración se debe tanto al intelecto de sus fundadores y cultivadores como a la actuación de los funcionarios públicos

Cabe resaltar que en el caso de Don Florentino González y de Don Hermógenes Pérez de Arce, también se reconoce su relevante papel como docentes en sus respectivos países: González Vargas fue profesor de derecho constitucional, ciencia administrativa y derecho internacional en la Universidad de Bogotá entre 1833 y 1839; Pérez de Arce, por su parte, inició en la Universidad de Chile en 1895 la primera clase de Administración Pública. Hay que recordar que en Estados Unidos de Norteamérica se ha dicho que el estudio de esta materia dio inicio en 1887 con el ensayo de Woodrow Wilson El estudio de la Administración.